martes, 31 de diciembre de 2013

Balance del 2013 y Benvenuto 2014!

En apenas unas horas sonaran las campanas del nuevo año 2014 y todos estaremos más cercanos de cumplir un año más. Este año 2013 se marcha bastante por la puerta grande en mi caso, y eso que comenzó mal, jodidamente mal, tal y como se despidió su hermano 2012. 

Los tres primeros meses de 2013 fueron una auténtica basura en mi caso, es así. Menos mal que la compañía de mi santa madre tras la operación que pasé me lo hizo llevar todo más dulce. También gracias al cariño de toda mi familia y amigos se hizo más llevadero las tiranteces e incomodidades de la situación. Lo malo es que paralelamente una persona cercana a nosotros portaba ese mal endémico que asola a nuestra sociedad actual (el cáncer), y ese diablo interior se llevó a quien no debía. Como digo un desastre de inicio de año...

A todo esto sumemos toda la miseria que desgraciadamente estamos viviendo en nuestros días. Negatividad por todas partes, tristeza a cada minuto que lees, ves o hablas a tu alrededor, y podemos concluir que con todo, para mí 2013 ha sido uno de los años más oscuros de los que llevamos de "crisis". Y aun dicen que esperemos, que esto aun bajará más. Sin ánimo de ofender a nadie, pero no se si pretenden que todo se vuelva como un país subdesarrollado de África, que todos tengamos la boca cerrada y que estemos con sogas al cuello picando o mendigando la comida... 

Es muy triste ver que generaciones enteras renuncien y sientan vergüenza ajena literalmente, a toda esta preciosa tierra que llevamos en la sangre, por unos matados vestidos con trajes de marca y coches de lujo que creen que gobiernan, cuando en realidad lo que hacen es tomar unos cuantos cortados (con café o de polvos mágicos) al decidir el destino de muchas personas como si se tratasen de billetes de Monopoly, como por ejemplo pasó con el tema del señor Wert y las ayudas que debemos (cuando le salga del nardo) recibir.

Volviendo al balance del 2013 (perdón por haberme desviado un poco del tema, pero creo que es el reflejo del agotamiento que tod@s tenemos frente a esta situación global), como hacía la bolsa hace unos años, aun con toda esta negatividad inicial decidí apostar por él, invertir en esperanza y un poco de cambio de miras, y finalmente poco a poco el 2013 fue subiendo subiendo, hasta alcanzar el momento que tenemos ahora, para no acabar tan mal como empezó. Parece que la inversión de riesgo va funcionando...

Podría citar muchas de las cosas buenas que sucedieron a partir de marzo mas o menos en este 2013 que nos saluda ya con la mano, pero quizás me quede con tres momentos especiales que están relacionados con mi marcha a Italia. El primero es sin duda la noticia de que nos íbamos, de que toda la currada que hemos estado haciendo estos años sirvió para algo y que nos recompensasen por ello. Diana llorando como una loca en mitad del tranvía leyendo el correo de Ascensión. Leyendo y releyendo ambos, porque no nos lo creíamos ya que no había nada oficial hasta la fecha y las posibilidades eran del estilo una aguja en un pajar. Pero sucedió. Nuestros nombres (nuestras notas y medias) consiguieron pasar el corte, estar juntas (que era lo más complicado a mi parecer de todo) y poner maletas meses después a la Calabria. Al principio tenía medio asumido que sí que seguro nos íbamos, ya que nos lo habíamos currado bastante. Pero conforme las fechas oficiales se acercaban y viendo la buena competencia que tenemos por nuestra facultad, me hacía dudar. Hasta la fecha de partida estaba normal, como si me marchase al pueblo de al lado, pero amigos, cuando facturas la maleta y te das la vuelta para abrazar a los tuyos, eso ya es otra cosa...

El segundo momento fue la llegada al mundo calabrés y la unión de culturas. Choque no, más bien ir como volando a 10000 km de altura y caer sin paracaídas. No lo entiendes hasta que no vives algo similar, pero la verdad es que fue duro por la primera parte pero luego fue muy curioso por la otra. Calabria como ya comenté es completamente diferente a lo que vivimos aquí. Los italianos sureños son de otra pasta, viven la vida con relax pero con su caos organizado. Y en parte hacen bien ya que solo vivimos una vida pero también es cierto que como animales racionales (tal y como nos autodefinimos) necesitamos cierto orden para poder vivir, y aquí, para todo, la organización está sucumbida al caos. La unión de culturas la verdad es que mola bastante, conoces de primera mano los asuntos y problemas del mundo y puedes ver otras perspectivas que en los medios de comunicación o que tu cabeza tenía. No es lo mismo tener una idea (casi la mayoría de las veces contaminada por los medios) preconcebida de años de tópicos de un país, que vivirlo o que te hable directamente una persona de allí. Eso creerme que mola bastante. Y ya para la guinda saber que tus idiomas se van despertando de su letargo cuando te tienes que comunicar, y que después de todo te entiende y que no has perdido tanto nivel como pensabas, es todo un puntazo.

El último momento seleccionado de este top 3 es la vuelta al "estilo Almendro" por Navidad. Sorpresa incluida, os engañamos a todos los presentes volviendo dos días antes de lo previsto o dicho. Decir que casi no lo conseguimos por "motivos técnicos" de Ryanair desde Lamezia Terme a Bérgamo. Esperamos la reparación del avión casi una hora sentaditos dentro y creerme que volar con esa sensación de "¿que leches pasará?¿llegará o tendremos que agitar los brazos para seguir volando?" no es del agrado de nadie. NO MOLA RYANAIR. Pero bueno, finalmente llegamos a donde tuvimos que llegar, dentro de un pequeño anuncio, ya que Bérgamo también ayudaba con su decoración navideña, como un pueblecito de la Lotería Nacional (que malo es por cierto el anuncio de este año xD) y nos hizo soñar aun más con esa pequeña porción de ilusión para nuestras familias. 

Después de aterrizar pues imaginad, ya lo sabéis la mayoría: hermana cómplice te lleva a casa, intentas grabar la situación con la cámara mientras llamas a la puerta, no rula pero te da igual, entras, padre flipando sin reconocerte a punto de pegarte una ostia porque piensa que eres un ladrón por las pintas que llevas, te quitas el gorro, ahora si que te ve, saludas gritando a tu madre haciendo el canelo, madre con las caderas jodidas salta como un resorte o como si le hubieran operado de las mismas, abrazo, lloros, mas lloros, sobrina gritando "¡tío, tío!", emoción, mas emoción... Mereció mucho la pena. Vividlo si podéis algún día de verdad.

Estos días como podéis imaginar he estado bastante entre dos aguas. No solo por ver a toda la gente de esta parte del Mediterráneo, sino también interiormente. Vale que cuando estás fuera te acuerdas de tu gente, de tus cosas y de tu hogar, pero no te das cuenta realmente de lo que tienes hasta que no haces el contraste. Me dijeron que me daría cuenta fuera, pero en mi caso creo que he "entreabierto" los ojos un poco al regresar. También es raro sentirte extraño en tu propia casa sabiendo que es algo temporal y que debes hacer cosas fuera que son por tu bien y para tu futuro.Y no es porque lo pase mal allá por tierras italianas, ahora ya no, mi familia adoptiva tiene culpa de ello y como ya sabéis el día a día voy sobreviviendo bastante bien para lo que pensaba. Creo que el problema de esas dos aguas es que por desgracia y como adelantaba en los primeros párrafos, es que muchos de nosotros, de mi generación, no vemos futuro en nuestros propios hogares y cada vez vemos más salida a estar alejados de los nuestros, cosa bastante triste. No sentirte ni de aquí ni de allá, tener esa sensación de abandono (no por parte de nuestras personas más cercanas entenderme la expresión) y de itinerante es uno de los sentimientos mas jodidos que puedes sentirte. 

Pero bueno por ello deseo que estas pequeñas cosas cambien en 2014. Siempre dicen que es bueno pedir al año que entra el por lo menos, quedarte como estás y que si las circunstancias dejan, mejorar en algo. No pretendo ser codicioso y pedir ser millonario o cosas por el estilo al 2014, solo le pido que se mantenga tal y como estoy en estos momentos finales del 2013, por lo menos durante mi estancia italiana. Luego ya se verá. Lo único que deseo de verdad es que mi familia y amigos se queden congelados en sus vidas hasta que pueda estar de vuelta en agosto. Por suerte ahora todos están bien y sobreviven que no es poco. Así que se queden así y con lo que está cayendo fuera es preferible esto.

Y poco más que contaros. Simplemente os debo de nuevo un GRACIAS a todos y cada uno de vosotros que habéis estado leyendo estas líneas durante este 2013, que nos habéis apoyado tanto a mí como a Diana en nuestro periplo y que estoy seguro nos mandareis vuestra fuerza en el 2014 para lo que nos queda de vida italiana.

Agradecer a toda mi familia (natural, política, amigos, conocidos, etc) el apoyo. Todos sois grandes, muy grandes, y aunque las redes móviles muchas veces no lo permiten, sabemos que estáis aquí transmitiendo cariño, apoyo y ánimo, que viene realmente bien. Por descontado estáis incluidos mamá y papá, que aunque hay veces que penséis que me he marchado definitivamente o que se yo, sabed que (Diana lo puede confirmar) os recuerdo cada día allí en Italia. 

Y también quiero hacer una mención para mis italianos (tranquilos que pongo la traducción abajo en cursiva):

Cari amici italiani:

Quando ho cominciato questo anno questo periplo affrontavo un migliaio di paure e dubbi. La vita mi ha dimostrato già per seconda volta che puoi trovare appoggio ed affetto nelle persone che meno te l'aspetti, in gente che passa di essere completi sconosciuti a fare parte della tua vita e della tua esistenza. È il mio obbligo ed il mio dovere tornare a ringraziarvi per tutti quelli buoni momenti che c'avete apportato tanto a me come a Diana, per c'avere accolti con le braccia aperte senza chiedere niente a cambiamento. 

E benché suoni a luogo comune, spero che vostro 2014 sia radiante, felice e prospero. Vi auguro tutta la cosa migliore per questo nuovo anno e che si comporti tanto bene con voi, come lo fate con noi.

Un abbraccio molto forte per i miei fratelli e sorelle italiani, siete della cosa migliore che mi ha passato in questi ultimi anni, e nella mia vita.

(Queridos amigos italianos

Cuando empecé este periplo me enfrentaba a un millar de miedos y dudas. La vida me ha demostrado ya por segunda vez que puedes encontrar apoyo y cariño en las personas que menos te lo esperas, en gente que pasa de ser completos desconocidos a formar parte de tu vida y de tu existencia. Es mi obligación y mi deber volver a daros las gracias por todos esos buenos momentos que nos habéis aportado tanto a mí como a Diana, por habernos acogido con los brazos abiertos sin pedir nada a cambio. 

Y aunque suene a tópico, espero que vuestro 2014 sea radiante, feliz y próspero. Os deseo todo lo mejor para este nuevo año y que se porte tan bien con vosotros, como lo hacéis con nosotros.

Un abrazo muy fuerte para mis hermanos y hermanas italianos, sois de lo mejor que me ha pasado en estos últimos años, y en mi vida.)

Espero que este año 2014 siga con la buena energía que me ha transmitido esta parte final del 2013 y que para absolutamente todos sea, de una vez por todas, el año de un nuevo comienzo hacia algo más positivo y mejor, dejando atrás toda esta ola de negatividad que nos ha estado asolando todos estos años.

¡Feliz salida de 2013 y prosperísimo 2014 a todos! Gracias desde lo más profundo de mi mente.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Segundo mes de estancia

Siempre empiezo diciendo lo mismo. Que si pasa el tiempo volando, que si no nos damos cuenta de ello, bla bla bla. Pero es asi señor@s. Ya llevamos dos meses fuera de casa, viviendo toda esta experiencia y en apenas otro mes volvemos como el turrón a casa para estar con los nuestros.

Este mes ha sido el mejor por el momento. Desde la visita de los petardos de Manu y Katia (desde dos paises distintos), pasando por el comienzo de la rutina diaria de estudio/trabajos/estresdelaspelotas, hasta el sentirnos como en familia rodeados de gente que apenas conocemos (esto pasó ayer).

Primero de todo esto, hicimos dos escapadas: una a Paola, un pueblecito que está a unos 20 minutos en tren de donde vivimos y que tiene playa, y otro a la gran y caótica Nápoles. Del primero podemos decir que es un pueblo acogedor, que está en auge en verano con las visitas turisticas por su grandiosa Lungomare (la playa de más de 15 kms si no recuerdo mal) y que cuando venga el buen tiempo, fin de semana si y fin de semana también visitaremos, porque te da otro aire a la vida, te cambia y se te despeja siempre la cabeza al ver el mar, y es un lujo tenerlo tan cerca para poder disfrutarlo. Así que iremos cuando venga el buen tiempo, que ahora (mejor dicho desde que Manu vino de Londres porque se trajo el tiempo de allí) no hace más que llover y empieza hacer frío, iremos "a fare una passeggiata sul mare".

De la segunda, buf, no se ni por donde empezar. Pero creo que el sentimiento común de todo el mundo que la ha visto es "Es una pasada, pero has de ir a verla por tus propios ojos". Tal cual. Abrumadora allá donde mires. No en el sentido de ver Roma, Londres, París o así. No. Esto es Nápoles, es el puro sentido de la Italia del Sur (junto con Sicilia claro está). Es la definición de caos en muchos de sus aspectos. Pero a su vez es la definición de "ciudad romántica" (en el sentido no amoroso de la palabra) por excelencia. Dicen que es insegura, que el tráfico es la muerte (y lo es), y que los napolitanos son un asterisco a parte para los italianos. Todo esto se cumple a rajatabla. Pero a su vez enamora por todos sus sitios. Desde comer una "vera pizza napoletana", andar por la calle de los presepes, ver sus CASTILLOS ARAGONESES, o simplemente jugar al "Frogger" al cruzar la calle esquivando motos, encandila y te atrapa. Pocas son las palabras para describir todo lo que sentí allí, pero mas o menos esto es un resumen de todas ellas. 

Estuvimos además un par de noches hospedados en un maravilloso "Bed and Breakfast" (cama y desayuno vamos) de una calidad más que excelente por un precio de risa (gracias lonelly planet por tus guías), y muy cerquita de todo el meollo del centro de la ciudad. A su vez aprovechamos para darnos de alta oficialmente como residentes en Italia en el consulado español, que por cierto, era de chiste. Un apartamento minúsculo que se asemejaba más a un estanco que a otra cosa llevado por italianos. Nos sorprendió porque pensábamos que estas cosas oficiales de los distintos estados estaban reguladas por gente del propio país de origen, pero no fue así. Pero bueno quitando la burocracia y esas mandangas la visita a Nápoles ya os digo que fue redonda. Por cierto, el Vesuvio es jodidamente inmenso, pero da miedo pensar la explosión que tuvo que tener para sepultar los pueblos de Ercolano (que la visitaremos en dos semanas con unas prácticas) y Pompei, que están a bastante distancia de él.

Después de esto a la semana siguiente vinieron los petardos. Nos lo pasamos de pm. Incluso a la llegada de Manu asistimos a una "laurea" o licenciatura de la antigua compañera de piso de Diana. Es radicalmente diferente a nosotros porque exponen el trabajo frente a un tribunal de 15 personas con doscientas o mas detrás armando ruido y dando ánimos a sus respectivos familiares. No obstante, nos lo pasamos genial y nos sentimos muy arropados por ellos. Desde aquí, aunque no me entienda y ya lo sepan, les doy las gracias a Simona y Giuseppe por la invitación y por todos los gestos que han tenido con nosotros. Son para enmarcar. El día posterior, y tras asaltar y hacer acopio de provisiones en el Carrefour, nos dirigimos a Tropea y Pizzo. El primero un precioso lugar de playa, bastante famoso por cierto, donde vinos el mar caribeño del sur de Italia. Una maravilla. Lastima que el día fue un poco lluvioso pero aun así estos tres locos (yo hacía fotos) se metieron hasta la rodilla con el mar picado. ¡Vaya risas! En Pizzo, ya de noche, visitamos el pueblecito y, aunque es el lugar de nacimiento del famoso Tartufo italiano, nos tomamos un chocolate después de la remojada. Quiero agradecer a los dos amigos trotamundos su visita, se agradece tener gente de la familia cerca en los primeros compases de adaptación. Y no es lo mismo desfasar con conocidos que con gente que estas conociendo jajaja

Y ayer fue uno de esos días para recordar en la estancia Erasmus a pesar de su sencillez. Muchas veces rodeamos las cosas de bombo y platillo, y donde verdaderamente está la esencia de lo bueno es en los pequeños gestos y en las cosas más simples. Tampoco es que fuera un día especial, premeditado al 100% y buscado hasta la saciedad. Pero hay vivencias que te llenan el corazón con apenas nada, y además te recuerdan otros momentos que has vivido y te hace recordar "enseñanzas de la vida" que quizás no las olvidaste, pero si las guardaste en el cajón. Y esto es lo que me pasó ayer, que una gota de agua en el desierto me hizo feliz. Comenzamos el sábado como siempre, de camino a unas prácticas. Como era el último dia de estas hasta la prueba final y habíamos recibido ya las provisiones "made in España", decidimos hacer una sencilla tapa española compuesta de jamón, pan, tomate y aceite, para nuestros compañeros italianos. Sin saberlo, una de nuestras compañeras (Maria Assunta) nos había preparado dulces típicos calabreses de navidad por el mismo motivo. Lo curioso es que quitando de que nos conocemos de clase, apenas sabemos nada los unos de los otros, pero en estos gestos desinteresados te llenan (como los que nos hacen Simona y Giuseppe). Similar a como cuando estas jodido andando 50 kms, ya casi de noche y sin cama por el Camino de Santiago (si, se que soy un brasas con el tema del camino, pero cada día aquí me hace recordar lo que allí viví, y, después de todo, fijo que cada uno de vosotros tenéis vuestra propia experiencia vital ¿verdad?). 

El caso es que el día, no contento con ello, nos tenía reservado otro de esos momentos sencillos pero que molan. Terminamos por la tarde/noche cenando en casa de nuestra compañera Clara, que está pasando un mal momento ya que se ha fracturado aquí la pierna, con sus compañeras italianas de piso, pero con una invitación totalmente a la marcha y sin poder nosotros aportar nada para su desarrollo mas que nuestra compañía. El hecho está que repartieron su propia y reducida comida con todos nosotros. No se, me podéis llamarme exagerado, sensiblón o lo que queráis, pero son gestos que aprecio y que en cierta forma me siento en deuda con esas personas. Te dan todo a cambio de nada y desinteresadamente. Te hacen sentir como uno más de la familia y te hacen ver que aunque pierdas la fe en que existan aun gente de verdad y buena, siempre hay alguien que está para sorprenderte y recordártelo. La verdad es que ayer, aunque mi familia y mi casa real está a 3000 kms mas o menos, me sentí verdaderamente por primera vez en estos dos meses como en casa. Rodeado de gente que aunque desconocida y en otro idioma, es como si la conociese de toda la vida. Fue bastante chulo la verdad, y solo espero que cosas como estas se repitan alguna vez más.

Ya apenas queda nada y un suspiro para volver temporalmente a casa, al calor del hogar y a rondar por las calles de la ciudad que me vio nacer. Pero sé que aunque tenga que volver aquí después de esos 20 días en España, aquí me espera otro hogar. Si, es temporal también, pero si no pensamos en esto es como si no hubiese distancias en absoluto. Como si esta segunda casa estuviese en otro barrio de mi propia ciudad. Es chulo saber que tener la sensación de casa puede estar en cualquier parte donde eches unas pocas raíces. Hasta ahora jamás me había pasado en la vida. Y como ya he dicho, la sensación es muy muy agradable aunque no estén los tuyos para darte un abrazo.

Dentro de nada retornamos a Zaragoza, pero antes espero escribir alguna entrada más. Ci sentiamo un'altra volta!

jueves, 21 de noviembre de 2013

Oats in the water - Avena en el agua

Este es el título de una de las últimas canciones que he descubierto, gracias a la serie "The Walking Dead", y que el significado de cada una de sus palabras cobra sentido en estos momentos. Como vereis, habla de seguir adelante, de buscar nuestro propio camino a pesar de todas las tempestades que nos golpean, y de jamás desfallecer.


Tranquilos todos que por aquí las cosas andan perfectamente, cogiendo el ritmo y la "rutina" de la vida calabresa y estudiando todo lo que nos cae en nuestras manos. Cada día se hace menos extraño estar viviendo fuera de nuestra patria/casa.

Pero la verdad es que hay momentos en los que se necesita fuerza para seguir adelante, de dar un paso más para llegar a esa meta que nos hemos propuesto. Y creo, ya sabéis mis momentos transcendentales de pensar un poco en todo, que esta canción es un bello ejemplo sobre ese sentimiento de lucha. Esa voz mitad melancólica, mitad desgarradora de Ben Howard es la que tenemos muchas veces en mente de tirar para adelante.

Y creedme que ahora las ganas de hacer, descubrir y sentir nuevas cosas está muy por las nubes.

sábado, 26 de octubre de 2013

Ottobre: Primo mes

Madre mía como pasa el tiempo, un mesecico que hace ya que dejamos nuestras tierras aragonesas...para venir a las "antiguas colonias". La verdad es que ha habido semanas de mucho estrés, nervios por los interminables papeles que hemos tenido que hacer, pero la verdad es que no hay dinero que valga, para pagar la experiencia que personalmente estoy viviendo aquí. 
Ahora si puedo decir que soy ciudadana del mundo, que a veces da miedo pensarlo pero que al estar en contacto con gente de tantas nacionalidades diferentes, en el fondo te das cuenta de que toda la gente de nuestra generación sea de donde sea tiene las mismas preocupaciones, miedos...y que no hay tanta diferencia entre unos y otros. Si es verdad que cada vez, que escucho hablar a la gente de mi tierra que esta por aquí, me hace sentirme como en casa y te alegra el dia porque encima presumes de "acento maño"!.

Y es que en Calabria ni todo es bueno, ni todo es malo...aquí las cosas van "piano, piano", o te adaptas o revientas...así de simple y de sencillo. Pero dentro de ese sistema que tienen creado y organizado, encuentras gente "autóctona" con "il naso tipico italiano", o con una sonrisa, o un simple gesto que aunque no hablen tu idioma se hacen entender y realmente son esa gente la que te enseña como es esta tierra, e intenta que te quites todas esas ideas preconcebidas que la gente cada vez que oye "Calabria" asocia.


Con respecto a la universidad de destino, no voy a negar que al principio impresiona....y tampoco negare que entrar en una clase en donde el 85% de las personas sólo hablan italiano, y que te ven como un "ratón de laboratorio" es raro... pero en realidad todo forma parte de ese proceso de adaptación que a cualquier persona que deja su casa para ir a otro país, le sucede...o por lo menos así lo veo yo.
Para que veáis como es la universidad, yo si os pongo fotos...

 
Puerta principal de la universidad.


Esta es justo en la mitad de la universidad....

Otra de las cosas que más me gusta es la sensación de aprender cosas nuevas cada día, y sobretodo esa sensación que tengo de no dar importancia a cosas que realmente y en otras circunstancias me hubieran echo soltar más de un "Rediós", y que aquí no sé porqué no lo he echo, así que igual estoy empezando a "crecer" de otra manera. Y eso que he vivido mi primer cumpleaños fuera de casa, con muchas sorpresas agradables, que hacen valorar tanto lo nuevo como lo que siempre ha estado ahí formando parte de tu vida.

Por lo demás, tanto Adrián como yo estamos bien, toco madera de que no me ha dado fuerte la alergia...y lo mejor de todo es que a estas alturas no hace un frío extremo!!, así que mamá ya puedes estar tranquila...que es imposible echarte en falta porque básicamente de 7 días que tiene la semana 5 hablo contigo de una forma u otra..aunque ese "genio oscense" hay veces que si se echa de menos.

De momento, nuestro caminico sigue curvilíneo...con subidas y bajadas diarias de colinas, y vamos a por el segundo mes!! Y este llega con visitas incluidas!!.

jueves, 24 de octubre de 2013

Paso a paso ya un mes aquí

Quiero dedicar este post en la memoria de mi tía Mari, que nos dejó recientemente, y mandar muchísimos ánimos a mis dos primos y a toda mi familia del sur, que lo estará pasando mal estos días.

Es increíble como se nos pasa el tiempo en nuestras vidas. Casi tan rápido como dejar caer agua entre los dedos de las manos. Y es que apenas nos hemos instalado cuando hoy ya hace un mes que hemos llegado por estas tierras calabresas. Un mes que ha pasado como un suspiro, que hemos vivido ya emociones intensas de un extremo a otro, y que cada día aprendemos algo nuevo a cada segundo que pasa.

Haciendo recapitulación de todo un poco, como ya sabéis los inicios fueron tirando a duros pero poco a poco nos hemos ido reponiendo del susto y adaptándonos al medio cual camaleón en la selva (porque si, Cosenza es una especie de selva en crecimiento jajaja). Poco a poco vamos retomando el ritmo normal de nuestra vida que ya teníamos en España, pero sumándole el extra de queso del idioma y de que aquí las universidad funciona diferente en todos sus ámbitos, pero se le va cogiendo amor como el picante del wasabi en el sushi. Y enlazando con el picante, aquí la comida tradicional parece estar realizada por Lucifer versión mexicana. Todo pica una barbaridad y sobretodo gustan los sabores fuertes. A su vez con esto último, no se si será apreciación o paranoia mía, las frutas, carnes y verduras tienen un sabor mucho más intenso, quizás por encontrarnos entre tierras volcánicas, pero vete tu a saber.

Como decía, el ritmo se va engranando poco a poco, las cosas se ven de distinta forma, y cada vez se atenúa más el echo de que estamos a casi 3000 kms de casa. Estas últimas dos semanas mis sensaciones estaban más cercanas a como me encuentro al ir de "passeggiata" por el Pirineo o por otra ciudad que no es Zaragoza, que de encontrarme en el extranjero. También quizás porque cada día me cuesta menos hacer el cambio de idioma y "sento meglio il italiano ma non lo so". O quizás porque voy conociendo más el terreno y todo lo que me rodeo. Vamos lo que es familiarizándome con todo.

A todo esto, este fin de semana que viene iremos por primera vez (si el tiempo acompaña) a la playa, a ver el mar, que llevamos unos cuantos sin verlo, y el olor a pescado con sal llama jajaja. Como siempre, colocaremos fotos por Facebook para que veáis lo que nosotros vemos. Por mi parte, a no ser que sea algo muy especial, prefiero reservar el blog solo a la letra, ya que pienso que con ella se establece mejor las sensaciones y los pensamientos, y las fotos aunque ayudan, siempre te distraen del hilo conductor de la historia que te están contando.

Respecto de las clases que decir. Nos sentimos muy arropados por la comunidad italiana, nos ayudan en nuestras dudas tanto compañeros como profesores y en algunos casos hasta somos el centro de atención por ser "los bichos raros erasmus españoles de humanidades" que han llegado a sus clases, que por lo que nos cuentan, no es lo común, ya que la mayoría de la gente extranjera se mueve por ingenierías, políticas o economías. "Semos diferentes" dicen por nuestras tierras aragonesas jajaja. Por otro lado el sistema de evaluación aquí funciona diferente, no recuerdo si lo comenté ya. Aquí se dan también las clases magistrales de profesor soltando la chapa, pero existe la ventaja de que todos, TODOS los profesores se rigen vía un libro o manual que has de estudiar para el examen si o si. Así que volvemos al cole con el Corte Inglés y tenemos que resumir unos cuantos libros para el examen, que por cierto se compone de escrito y de una prueba oral. Miedo me da la segunda, a pesar de que todos sabéis que hablo por los codos, pero esto es diferente. Veremos que tal la prueba de fuego en febrero.

Sobre la vida de soltero/estudiante/no esta mamá para hacerte nada, la verdad es que de momento se lleva bien. Quizás no lo notamos tan acusado porque al estar los dos juntos nos repartimos la tarea y nos sincronizamos bastante bien. Pero vamos, mamá tu que me lees, de momento, SIGO VIVO jajaja No os preocupéis progenitores que comemos bien y todas esas cosas. Tranquilos que esto no es Inglaterra gracias a Dios, y quitando el problema de que apenas existen sitios donde venden pescado fresco (la mayoría viene ya congelado), por lo demás se come y se vive igual que en España, tanto en precios como en calidad (bueno quitando las cosas extra-picantes que son propias de la Calabria, pero eso son tradición de aquí, como nuestras borrajas aragonesas).

Por cierto, mamá, ¡¡¡¡MUCHAS FELICIDADES!!!! Es extraño el no estar medio zombie por la mañana y felicitarte el día de tu cumpleaños. No recuerdo ningún otro año que haya pasado lo mismo, pero bueno este es un año especial. Ya sabes que en diciembre me tienes por ahí y lo celebraremos sin dudarlo. Y no te preocupes que te daré una llamadita vía online para vernos, así que es como si estuviera allí. Además seguro que Hugo te felicita con sus ojazos y también el resto de pequeñ@s. Intenta pasarlo bien, sin preocupaciones y sobretodo sin nostalgia mía, que estoy bien, así como Diana, y que aunque le digas que no os echo en falta no es así, todos los días os recuerdo. Tengo la foto que me regalasteis todos encima de la mesilla de noche y la veo nada más abrir los ojos, así como nada más que enciendo el ordenador para hacer cualquier cosa, os tengo puestos para veros.

Poco más que contaros, nosotros seguimos nuestra travesía por el camino de baldosas amarillas. Seguiremos informando por la red de redes. Ciao a tutti!


domingo, 6 de octubre de 2013

Siamo qui!

Antes que nada mis pedir de parte de Diana y mía nuestras sinceras disculpas por no haber escrito nada más llegar en el blog, pero si seguís leyendo, comprenderéis el porqué.

La semana anterior, la de llegada, no fue fácil, nada fácil para ninguno de los dos. Primero por esa mezcla jodidamente extraña entre euforia y ganas con nostalgia, incertidumbre, y por mi parte, no miedo sino mas bien respeto ante lo que nos íbamos a encontrar. Creo que todos hemos experimentado ese sentimiento de morriña hacia los nuestros y hacia la tierra cuando nos hemos alejado de ellos y sabemos que en una temporada larga no se va a retornar. Creo que todos hemos sentido respeto ante una situación que no sabemos si podremos manejar o que simplemente te tienes que ver improvisando porque no sabes que va a venir.

Con estas dos mezclas inicia nuestro viaje a Oz. Un comienzo con una grata visita a la muy bella y más que recomendable de ver Bérgamo. Una ciudad que mezcla su poso histórico medieval en su casco antiguo de la città alta con la actualidad del siglo XX de la città nuova. Sin duda, un destino que repetiremos en nuestra travesía, ya que gracias a Ryanair y sus horarios, nos obliga a visitarla un día cada vez que regresemos a la patria o aquí a Italia del Sur. Y cosa que me alegro, porque hay muchísimo de ver.

Al día siguiente de camino al Sur, al aeropuerto de Lamezia-Terme como os comenté que había que hacer en otro post. Recogida con un taxista muy enrollado contratado a través de la web suntransfers (y pongo la publicidad porque el servicio y el precio son impecables y os lo recomiendo para vuestros desplazamientos de los aeropuertos) y primer contacto con la mentalidad del sur italiano. Nada que ver con la gente del norte europeizada, más a lo loco como nosotros los españoles y sobretodo más cordial a la hora de hablar.

Llegamos después de una horita en taxi a la universidad y comienza el periplo de las maletas. Si nos seguís vía Facebook/Instagram podréis ver imágenes sobre como es todo esto. En pleno círculo montañoso, rodeado del color verde y de un Sol abrasador cuando le da por salir. Ya nos estamos preparando mentalmente para el invierno, que es justamente lo contrario por lo que nos han comentado, pero creo que será menos duro de lo que nos lo pintan, ya que somos gente del norte.

Como decía periplo maletil al canto: subir cinco maletas de 15/20 kgs por un repecho bastante majo para ir a la recepción residencial. Hasta ahí todo correcto. Recibimiento cordial de la asociación de erasmus de aquí y repartición de las casas. Y justo en ese momento comienza la agonía semanal. Sabíamos de antemano que tal y como estaban puestas las normativas iba a ser imposible estar juntos en la misma habitación. Habíamos insistido bastantes veces que, como mínimo nos colocasen lo más cerca posible ya que compartíamos gastos, lavadoras y como no, asignaturas y horarios en la carrera. Pero no amigo, eso no era tampoco posible.

Tras llevar a Diana a su casa y ver que estaba todo correcto (con kit de mantas y sabanas incluido además de las maletas), en una casa medianamente decente, limpia y con unas italianas que son un amor de personas y que nos apoyan y ayudan en todo momento, me tocó el turno. Y vaya turno...

Antes que nada quiero recordar a mis familiares y gente que nos aprecia que lo que vais a leer a continuación ya ha pasado y no estamos en estas circunstancias. Por suerte del destino ahora estamos en un lugar muchisimo mejor como leeréis mas adelante. Lo digo por mamás, papas, hermanas y primos que leeis esto para que no os asustéis.

Muy cerca de las oficinas centrales de la universidad, de los autobuses que llevan a todos los sitios (cuando les da la gana venir, porque esto son como autobuses de pueblo, estas a una hora y te aparecen media hora mas tarde, nada que ver con mi odiada/querida Tuzsa que por lo menos llega puntual), de la bajada a Quattromiglia (el pueblo/barrio más cercano de por aquí), del puente de la Universidad (la columna vertebral de toda la uni que se tarda como 45 minutos en ir de punta a punta)... pero a 25 minutos de donde estaba Diana, en un lugar sacado de las mejores películas de serie B y con unos inquilinos que aunque buena gente, más guarros que Falete sin ducharse tras hacer spining en una hora. 

Nada más desembarcar las maletas del coche italiano (le machine sono qui la estensione del corpo) un grupo de españolas y mi compañero de piso me recibieron. "Mis niñas del sur" entre ellas me acompañaron al "piso" donde debía dormir o intentarlo. Y el malasio y el chino (Lucke era su nombre) también. La "casa" un desastre y entendí después el porque. Ellos llevaban tres años estudiando aquí, la casa había sido tomada por ellos, pero todo lo que tenían de simpáticos (que por cierto hablaban un más que fluido italiano) lo tenían de guarros. Las duchas despostilladas, moho por todos los sitios, el suelo se pegaba literalmente a las zapatillas, bichos por todos los lados, el fogón podía dar de comer a una familia entera de todo lo que tenía pegado y sobretodo, no había seguridad por ningún lado. La puerta de la calle con apenas un empujón se podía abrir y las habitaciones a compartir, no tenían un cerrojo para poder guardar tus cosas. Lo más divertido es cuando los inquilinos asiáticos te dicen que hay gente del exterior que tiene copias de las llaves y entran cuando quieren. Todo genial y maravilloso... Por mi parte un gran tirón de orejas a la universidad y a toda el organigrama que lleva el centro residencial. Cuesta muy muy poco colocar cerraduras de bombín especial, y sobretodo, cuesta muy poco revisar antes de que se vaya la gente los sitios donde han estado y hacer pagar lo que han dejado mal. Es muy triste encontrarse cosas así cuando vas con toda la ilusión y sobretodo, dejas una imagen jodidamente pobre tanto de tu universidad como de tu organización. Pero vamos visto lo visto, creo que a día de hoy pasan absolutamente de todo. Es parte de la cultura del "piano, piano" (despacio, despacio) que se aplica aquí en el sur para ABSOLUTAMENTE TODO. Luego se quejan de que si el sur está estigmatizado. No me extraña haciendo estas...

Durante el resto de semana nos movimos entre hacer papeles burocráticos de rigor (odioso y asqueroso invento del hombre, como te odio por dios), darnos pateadas día si y día también en busca de un piso decente en donde vivir, ya que en el centro residencial se limpiaban las manos de todo y hacían caso omiso de las peticiones de cambio que reclamabamos hacer. Pero bueno si que es verdad que gracias al nivel de italiano que llevo te tratan de otra forma. A los que se expresaban en castellano o en inglés los despachaban más rápido que al resto que sabíamos un poco del idioma. Cosa del carácter que tenemos algunos países, que o nos hablan en nuestro idioma o los miramos con mala cara y los atendemos con desgana. Supongo que con millones de años esto cambiará.

Mientras, furtivamente (aunque luego cada uno hacía lo que le salía porque no había control alguno de quien sale o entra de las habitaciones/residencias) estuve durmiendo en el mismo cuarto de Diana, mientras encontrábamos nuestro lugar para vivir. Tras una semana peleando entre una cosa y otra, encontramos una buhardilla de lo mas mona para los dos, que reservamos de palabra, pero como todo, las palabras muchas veces se las lleva el viento y la casera nos jodió a base de bien, ya que pretendía que esperásemos un mes más hasta que encontrase inquilinos para el piso de abajo de la mansarda, que estos compartían gastos entre ambos (de luz, agua y gas) porque tenían los mismos contadores. 

En mis condiciones no podía esperar ni un día más, ya que mi piso asignado era inviable para vivir (creedme, es que ni todo el Ajax del mundo ni todas las ferreterías podían arreglar eso) y el cuarto de Diana estaba expuesto a ocuparse por su inquilina legal. Así que el 27 volvimos a la búsqueda y captura de un nuevo lugar. Con la moral ya bastante baja por toda la dejadez en general que nos rodeaba y sobretodo, por el choque cultural que supone pasar de tener algo medianamente reglado y organizado a un "caos" organizado pero a la medida de unos pocos, por fin encontramos nuestro hueco gracias a una inmobiliaria, que nos vieron tan desesperados, cansados y tristes, que la propia jefa del negocio nos ofreció una casa que tenía propia para alquiler fuera de la inmobiliaria, lugar en el que nos encontramos.

Es un piso parcialmente soterrado, a lo Bolson Cerrado, muy cuco, pequeño y sobretodo rodeado de una paz bestial, ya que se encuentra arriba de la sierra de la universidad, en el pueblo de Arcavacata di Rende, que está a menos de diez minutos andando hasta ella. Completamente equipado en una zona residencial nueva rodeados por familias con niños y estudiantes italianos, y con unas vistas como habréis visto bastante decentes. La única pega es la rampa de casi 30º de inclinación para entrar al complejo que debemos subir y bajar todos los días, pero que es un mero ejercicio de un par de minutos que además de hacernos mover la sangre, aporta un extra de cierta seguridad. Solo espero que las nieves no dificulten mucho la tarea de escalarla. Por lo demás todo perfecto, es justo lo que necesitábamos y cumple su función. Hemos tenido que invertir un poco en el ajuar de la casa (sabanas, cacerolas y todo eso) pero con ello podemos decir que es más nuestro así.

Con respecto a la universidad y a la vida en general de la zona, en todo se aplica lo que ya he comentado del "piano, piano". Las cosas burocráticas tardan como cuatro días en solucionarse, el transporte urbano y el privado fluctúan como un banco de sardinas en el mar pero sin orden alguno (aqui no existen semáforos apenas), y las gentes en general son apacibles, cercanas pero muy tranquilas en hacer todo. En parte también estaba agobiado por eso, porque soy una persona que me gusta tener un cierto orden de las cosas y si debo hacer algo lo hago cuando lo necesito al momento, además de sumarle el echo de que soy bastante puntual y calculo mucho los tiempos, pero aquí es justamente lo contrario. Sin horarios mas que para las clases y de apertura y cierre de comercios, y has de esperar por absolutamente todo. 

Estos días que he estado más relajado me he dado cuenta que con esta ya son dos veces que la vida me dice que las cosas me las tome con más calma y disfrutar del momento. Que las cosas no se van hacer porque mi voluntad quiera y que por mucho que me ofusque, todo se soluciona cuando quiere el destino o que se yo como se llame. La primera vez de esto fue como sabéis en mi revelador Camino de Santiago. Creo que en parte es un giro de perspectiva que debo de realizar para estar más en paz conmigo y sobretodo ver las cosas desde otro punto de vista más sosegado y "sabio" de alguna forma.

Del resto de cosas no se que más puedo contar, llevo casi una hora escribiendo y poco a poco los pensamientos se van entrecruzándose más y más. Mi sensación en general de todo esto, una vez ya calmado en mi micro zona de seguridad italiana, es que mola bastante la experiencia. La gente española nos hemos estado apoyando para estos primeros momentos y ya hemos tomado amistades con algunos italianos autóctonos de aquí que son como he dicho gente que merece la pena tener a tu lado. 

Vivir como soltero con tu pareja es genial. Te apoyas mutuamente en los momentos jodidos, pero también te diviertes y vives experiencias que de otra forma sería completamente distinto. Poco a poco voy aprendiendo más cosas de "maruja de la casa" y en cuestiones culinarias de momento no he matado a Diana.

Con respecto a la zona es chulisima. Nos recuerda mucho a la zona de Benasque y del Pirineo, pero saber que tenemos la playa a solo 30 minutos en tren es una pasada. La universidad, quitando sus problemas residenciales, es abrumadora. En mi vida había visto unas equipaciones iguales. Si es verdad que cuando vas entre pasillos notas que ya tiene sus añitos (es de los años 70 aproximadamente) y que hay cosas que mejorar o renovar. Pero creedme, mantener esto como el primer día es una obra herculana o practicamente imposible. Recuerdo que somos 35000 estudiantes para todas las carreras mas toda la gente del exterior que fluctúa por aquí. Como digo abrumador. 

En cuanto a las clases, de momento ningún problema. Esta semana ha sido ya para centrarnos, cosas que me hubiera gustado hacer la anterior, pero no puedo ser por los motivos que os dije. Las clases en italiano al principio suenan y tienes una sensación extraña pero conforme vas pillando rodaje la cosa cambia. Son un poco diferentes a lo que estamos acostumbrados en Zaragoza (en cuanto a materia y forma de ver las clases), pero básicamente se reduce a tomar apuntes, estudiar y defender el exámen. A ver como es eso de hablar un exámen que tiene pinta de ser raro al principio.

Sobre fiestas, salidas y demás genial. Hicimos una fiesta de llegada con Erasmus de todas partes de Europa, hemos ido a visitar un poco de Cosenza ya que la città vecchia por cuestiones de lluvias hoy no hemos podido ir, y el otro día nos llevaron al festival del vino en Donnici, un pueblecito medieval de montaña muy mono y acogedor que todos los años hacen esto para dar a conocer sus productos vinícolas (también tenéis fotos por Facebook). Tenemos pensado ir a Paola, el pueblo que está a media hora con mar, y en noviembre visitaremos Napoles, por cuestiones burocráticas también y hacer algo de turismo.

Hoy puedo decir que ya me siento mucho más a gusto aquí. Los comienzos duros siempre reportan después una calma y un estar diferente en el sitio donde estás. Jamás en mi vida hubiera dado ni un duro por la frase "Se llora cuando vas a la Calabria y también cuando te vas de ella". Y que razón tiene. Creo que esta vivencia lo vale y con creces, por muy duro que sea el inicio siempre hay algo que te hace pensar y decirte "tira para adelante, que lo que viene después es algo único en la vida". Ya han sido varias veces en la vida que me lo han demostrado... Y este camino a Oz tiene pinta de corroborarlo una vez más.

Espero ya con esta estabilidad y calma poder ir actualizando con más frecuencia este periplo.

domingo, 22 de septiembre de 2013

No es un adiós, sino un hasta pronto

Estoy escribiendo estas líneas apenas seis horas antes de que comience el camino hacia Oz. Mi cabeza está con un millar de pensamientos entrecruzados que no paran de sobresalir y desvanecerse como hace el Sol cada día.

Ya he dejado patente en otros posts los miedos y dudas que llevo conmigo, y también las ilusiones y ganas de aprender y vivir una experiencia que sin duda, cambiará mi forma de ver las cosas y la concepción de como es el mundo y en general mi propia vida. Todos hemos realizado alguna vez algún tipo de viaje que nos ha impactado o cambiado. Hasta los mejores artistas, pensadores y mentes brillantes de la historia de la humanidad han realizado viajes similares que de alguna forma u otra modificaron el curso de su propia historia.

Pero este no es un post para daros la chapa sobre mis rayadas mentales. Este es un post para absolutamente todos vosotros que leéis estas líneas o que sois parte de mi vida y de la de Diana.

Primero quisiera agradeceros de corazón todo el apoyo que hemos recibido durante estos días previos a la partida. Son esos gestos los que uno lleva presente en cada instante cuando se está lejos de casa. Son esos mismos gestos los que te dan fuerzas (y lo sabeis) cuando estás triste o cuando algo va mal. Es la gasolina del corazón y de la mente. Es la fuerza por la cual te esfuerzas cada día una y otra vez para no decepcionar y recompensar aquellos que te empujan a seguir adelante.

Segundo quiero tranquilizar a todas aquellas personas que se preocupen sobre nosotros al estar fuera. Tenemos la grandiosa ventaja de que tanto Diana como yo nos tenemos el uno al otro, y no es lo mismo si fuésemos a la aventura solos. Siempre es de agradecer tener a tu pareja o a una persona de confianza contigo por esos mismos momentos complicados que he mencionado. A su vez sabéis que gracias a la tecnología en apenas unos clicks estaremos en contacto. Por suerte con ello las distancias se acortan muchísimo y podemos estar en contacto dia si y dia también. Y por último la Calabria solamente está a un avión de distancia desde el aeropuerto de Girona, y todos estáis invitados a venir si la morriña es insufrible.

Por último os quiero recordar que en Navidad retornaremos a casa como el Almendro, así que la semana del 16 o así ya nos tenéis de vuelta dando mal. Tres meses se pasan volando no, lo siguiente, y sea como sea estaremos para esas importantes fechas en casa bajo el cobijo familiar.

Esto es una simple despedida a como cuando éramos pequeños e íbamos de campamentos. Es por todo esto que no es un adiós, sino un hasta pronto. 

Absolutamente todos estáis en nuestros corazones y mentes allá donde las baldosas amarillas nos lleven.

Os queremos. Diana y Adrián


jueves, 12 de septiembre de 2013

Este es nuestro momento....

Y es que hace tiempo que tengo la sensación de que ha llegado el momento de "despegar las alas" por mi misma, de explorar y sentirme ciudadana del mundo. Ese mundo que en ocasiones te engulle de tal forma que querrías hacerte tan pequeño que nadie se diera cuenta de que estas...pero al fin y al cabo formas parte de él, para bien o para mal...

Ya sólo quedan días, desde que hace unos meses nos dieran esa buena noticia, que yo personalmente recibí entre lágrimas, por diversos motivos...lágrimas de alegría, y un poquito de pena, pero sabiendo que voy a estar muy bien acompañada.

Ains madre, quien me lo iba a decir a mi...cuando hace unos años, una profesora de la facultad nos hizo la observación: Oye, os habéis planteado mirar al exterior?. Realizar un intercambio.... y claro, en ese momento ni te lo planteas, pero el tiempo va pasando, tu situación personal va cambiando y piensas: ¿porqué no voy a poder tener esa suerte?, ¿Por qué por una sola vez, van a pensar que soy una buena candidata para una beca?. No nos han regalado nada, y bien sabéis que hemos sufrido, pasado horas interminables de estudio, y fines de semana de sacrificio, que he de reconocer que sin la persona que quiero a mi lado y viviendo lo mismo, hubieran sido insufribles, pero la verdad es que al final hemos podido sacar la cabeza del pozo, y estirar el cuello como las avestruces, para decir: Esta vez si, esta vez es nuestro momento, y vamos a disfrutarlo al máximo.

En unos días, estaremos en tierras italianas... esas tierras del sur que tanto miedo le dan a mi abuela, y que tantas ganas tengo de descubrir..Vamos a las antiguas "colonias" aragonesas del sur de Italia, una zona tachada por la "mafia", por los movimientos de tierras, una tierra que ni la mismísima paleta de mi querido Rafael sería suficiente para plasmar todos los colores del luminoso Mezzogiorno... Ese pie de la célebre bota italiana, cansado de que se le compare con el industrioso Norte, despliega su historia milenaria a los largo de más de 4000 km de litoral. Desde las cimas de los Apeninos, balcón asomado al Mediterráneo en el que acaba hundiéndose, se pueden admirar los contrastes de relieve entre las colinas volcánicas y las pequeñas llanuras de olivos que se extienden a sus pies.


Y es que la antigua Magna Grecia, tierra de asilo de grandes como Pitágoras, donde las siluetas del Vesubio y del Etna, sirven de marco y telón de fondo a la hechicera bahía de Nápoles, puerta de entrada a la magnífica costa amalfitana. 

Pero lo mejor de todo, es que creo que nos vamos a sentir como en casa, ya que en Cosenza, sus calles y palacios recuerdan el esplendor de las épocas angevina y aragonesa. Por aquel entonces Cosenza estaba considerada la capital artística y religiosa de Calabria. Su catedral es de los siglos XII y XIII y todavía alberga el mausoleo que contiene el corazón de Isabel de Aragón. La reina de Francia, hija de Jaime I, que murió en dicha ciudad en 1271, cuando regresaba de Túnez con los restos mortales del rey San Luis.


Como podéis ver es una ciudad que merece la pena conocer, y además para poder apreciarla realmente debemos conocer antes un poquico de su historia. Por lo que sé tiene, muchos sitios interesantes, pero hay uno que me llama realmente la atención y es el Museo MAB (Museo al aire libre), que alberga esculturas de arte moderno, que se encuentran sobre la calle, al alcance de todos, y que fueron donadas a la ciudad por el hombre de negocios y coleccionista de arte Carlo Bilotti. Personalmente, me he enamorado de esta figura de Dalí, desconocida para mí, y que representa algo tan aragonés como es la figura de San Jorge y el Dragón y con una iconografía tan explícita, que en estos momentos aún si cabe tiene un mayor significado para mí.

Sensaciones

Para que os hagáis una idea de la sensación que tengo estos días, os dejo el increíble video de la misión Stratos de Félix Baumgartner.



Ahora cada uno que imagine en lo que yo pienso...

jueves, 22 de agosto de 2013

Información útil para el visitante / familiar

A estas alturas de la película, creo que son pocos los que no sabéis a ciencia cierta donde carajo nos marchamos en un mes. Más o menos os hemos indicado que está a medio camino entre Nápoles y Sicilia, en el empeine de la bota italiana. Si, donde la "nghandreta" (o mafia calabresa) hace de las suyas. Si, en el sur, en una zona más bien humilde y con sus peligros, pero también con sus particularidades como sus espectaculares playas (se considera como el "Caribe del Mediterraneo"). Pero para que todo quede claro clarísimo, aquí un repaso rápido de la información básica que debéis saber.

Transporte

Quizás desde España sea un poco peliagudo llegar hasta la Calabria (la región a la que vamos). Si bien hay vuelo directo con Raynair desde Girona hasta Lamezia Terme (es el aeropuerto más cercano de Cosenza y de allí un bus directo a la ciudad), la mayoría de las combinaciones son bien desde una capital española a Roma (os recomiendo efusivamente la compañía Alitalia) y después bajar en un intenso y tradicional viaje de unas siete horas en tren hasta el sur, o coger un vuelo a Lamezia. 

Si elegís la opción del tren, desde Roma Termini (nombre de su estación principal) avisados quedáis que tenéis que pillar uno con destino a Paola (normalmente el tipo de tren es un "Frecciabianca", "Frecciarossa" o "Frecciargento") y desde allí hacer un cambio de tren de Paola a Cosenza (tren de tipo "Regionale") y después otro de la estación Cosenza a Cosenza Centro (tren de tipo "urbano").

La opción para maños y mañas más cómoda, es volar desde Zaragoza hasta Bergamo, disfrutar un dia o dos de ella y Milán (que está a media hora) y después volar de allí a Lamezia Terme.

Para más información de vuelos y trenes aquí tenéis las webs.


La región



Copio la intro de Wikipedia:

Calabria (en calabrésCalàbbria; en grecocalabrésCalavría; en griegoΚαλαβρíα; en albanésKalabria; es la antigua Brucia romana), es unaregión del sur de Italia. Calabria constituye la punta de la península italiana; limita al norte con la región de Basilicata, al oeste con el mar Tirreno, al noreste con el golfo de Tarento (Taranto), al este con el mar Jónico y al sur con el estrecho de Mesina que la separa de la isla de Sicilia. Desde 1970 la capital de Calabria es Catanzaro y la sede del consejo regional es Reggio, que también es la ciudad más grande de Calabria.
Como podéis ver, más abajo de Italia no podemos estar, pero también es una de las zonas más ricas arqueologicamente hablando y la que para mí (espero) sea la experiencia más "puramente italiana" de todas las que he tenido, ya que el norte está más europeizado, y hablando en familia, son un poco más estirados.


A su vez, la región es una mezcla de diferentes ambientes debido a su situación geográfica. Estaremos rodeados de montaña, ya que están los Apeninos Calabreses, y en apenas unos kilómetros (unos 20 si no recuerdo mal) podemos ver las cristalinas aguas del mar. Pasaremos bastante frío en invierno (normalmente nieva bastante) y calor verano. Si miráis algunas fotillos por Internet, la zona recuerda bastante a nuestro querido norte aragonés pero con mar en apenas unos pasos.

Históricamente la zona ha ido cambiando de manos por diferentes pueblos, destacando ser una de las regiones más importantes de la Magna Grecia en los siglos VI y V a.C. (y considerada hoy como la Grecia de Italia) pasando por los incombustibles romanos, y siendo posteriormente una de los principales territorios y vía de comunicación en el Reino de las Dos Sicilias. Tanto es así, que incluso el calabrés, que tiene diversos orígenes etimológicos, comparte ciertos rasgos con el aragonés tradicional, e incluso, podemos ver palabras acabadas en "ico" como hacemos aquí actualmente.

Pero ¿y que se puede visitar por la zona?

Resumiendo muchísimo, ya que es una zona altamente cultural y en parte aun desconocidas podéis ver:

Cosenza: La ciudad que más a mano cae de nuestra universidad (apenas veinte minutos en bus desde la Unical). Es la sede de la Accademia Cosentina, conocida por sus instituciones culturales, el bello barrio antiguo, su catedral románica y un castillo Hohenstaufen. Su población es de unos 70000 habitantes, justo el doble que la propia universidad con 35000 estudiantes. Es una ciudad muy humilde que vive gracias a la producción agrícola, la industria de nuevas tecnologías que están emergiendo y de la vida del campus en definitiva.

Reggio Calabria: La zona con más región modernista, que destaca a su vez por sus increíbles playas, por su increíble castillo aragonés y su museo dedicado a la Magna Grecia (en donde se encuentran los Bronces de Riace, una de las vitales obras de la Antigua Grecia).


Scilla y Tropea: Una destaca por su Castillo Violeta y la otra por su imponente santuario de Santa Maria dell'Isola.



Pizzo, Squillace y Paula: La primera famosa por su helado tartufo y ser el lugar que cobija el castillo aragonés donde falleció Joaquín Murat. La segunda es uno de los lugares de veraneo de moda en la actualidad y la tercera es el lugar de nacimiento de San Francisco de Paula, patrón de todos los marineros de Italia y de la Calabria.



Catanzaro y Soverato: La primera destaca por su increible biodiversidad y parques arqueológicos, ya que concentra en sus colinas gran parte de los templos romanos y griegos de la zona. La segunda es el destino para los que quieran vivir la vida nocturna y festivalera del sur.

Nápoles: Creo que no hace falta presentación sobre ella. A dos horas y media en tren, Nápoles es más o menos la representación de la imagen internacional que tenemos todos de los italianos. Una ciudad peligrosa, si, pero riquísima culturalmente, típica entre las típicas y repleta de vida y caos. Sus pizzas napolitanas son las que absolutamente todos comemos alrededor del globo (quitando las aberraciones de Telepizza y derivados) y destaca por su magnífico Castel Nuovo, su Catedral, su Iglesia de San Domenico Maggiore, entre otras, y por su imponente vista del Vesubio. Es una de las que más ganas tengo de visitar (además de necesario, ya que aquí se encuentra el consulado español en el sur de Italia), y también de acercarme a los complejos de Herculano y Pompeya.



Sicilia: Toda la isla entera es un compendio de tradiciones, formas de vida y expresiones de lo que tiene que ser un italiano en esta vida. Tanto es así que es una zona autónoma del resto de Italia en muchos aspectos. No puedo quedarme con una sola zona de ella, pero Palermo es una de las ciudades que más quiero visitar de ella por su catedral (combina hasta cinco estilos arquitectónicos diferentes entre sus muros). No os dejéis engañar por la imagen humilde siciliana, ya que sus playas son unas de las más caras de todo el Mediterráneo. 




Y muchas otras más que me dejo en el tintero que iremos descubriendo poco a poco, y que aquí plasmaremos.

La universidad



Si habéis visto alguna película de Paco Martinez Soria, creo que os podréis hacer una idea de como nos vamos a sentir al llegar a la Università della Calabria (Unical a partir de ahora). Ya hemos comentado que son nada menos que 35000 estudiantes de más de veinte países diferentes. La universidad tiene una dimensión real similar a nuestro querido pueblo de la Almunia de Doña Godina, distribuida por una inmensa columna vertebral que distribuye los departamentos y aulas a ambos lados. Está situada a medio camino entre la ciudad de Rende y Cosenza en la colina de Arcavacata, así que haremos ejercicio seguro.

En cuanto a las residencias están repartidas en cuatro núcleos diferentes, formados por casas aterrazadas con habitaciones dobles a compartir y zonas en común como la sala de estar y las cocinas. También disponemos de diversos servicios como comedor a 3,35 cada comida (de dos platos, con postre y bebida), cuatro bancos, dos supermercados, cine propio de la universidad y cuatro anfiteatros diferentes. Resumiendo, todo lo que un campus necesita, al más puro estilo americano.



Para llegar hasta la universidad hay servicio de autobús desde Cosenza, pero para nosotros los estudiantes, el día de llegada nos vienen a recoger para luego acomodarnos. También existe una especie de hotel para visitantes esporádicos, que cuando sepamos al información de precios y servicios, os lo comunicaremos para los que queráis venir.

Nuestra idea es probar primero en la residencia a ver que tal se está y si el ambiente no nos motiva, buscar un piso compartido o similar para vivir. Todos estos detalles y cuando sepamos definitivamente donde vamos a ubicarnos los colocaremos por aquí o bien os lo diremos en persona, no os preocupéis.

¿Algo más?

Bueno pienso que lo esencial ya lo tenéis bien claro y escrito. Así que si necesitáis alguna información adicional, podéis comentárnoslo en nuestro respectivos correos electrónicos, Facebooks, Twitters, Whatsapps, Lines, SMS, llamadas o señales de humo... Estamos localizados 24 horas al día, como una buena agencia de viajes.

Esperamos que os sea de ayuda para todos vosotros, vengáis o no a la región.

martes, 6 de agosto de 2013

El león, el hombre de hojalata y el espantapájaros

Estos último meses se han caracterizado por el habitual estrés pre y post exámenes añadiéndole el extra de pepperoni sobre el jaleo universal de la burocracia inmensa para los papeles internacionales. Cuando la naturaleza es una clara expresión de la simplicidad y las formas sencillas (tal y como las plasmaban las visiones de los artistas modernistas), el ser humano se empeña una y otra vez a crear enredos y laberintos sobre su propia existencia. La burocracia es un perfecto ejemplo de ello. No obstante, una vez pasado el trago mecánico y frío del papeleo, la mente se relaja para pensar y ver otro tipo de cosas más importantes.

Varias metas me he impuesto para realizar en este tiempo de aproximadamente un año. Proyectos de diseño, investigación por otra parte, y como no, cosas personales que tenía que acabar de realizar y que por A o por B siempre dejamos aparte para hacer otro tipo de cosas ociosas que quizás no aporten nada importante. Una de todas estas metas ha sido el comenzar a cuidar un poco más mi cuerpo, mirar más por este cascarón que porta mi cabeza ya que en definitiva, es el que tengo que conservar hasta esas últimas palabras.

En mis caminatas y ejercicios varios la mente se despierta para pensar de todo un poco y nada en concreto. Una experiencia que ya había vivido en ese año 2007 como comenté en el primer post. Os recomiendo encarecidamente que probéis algún día salir un largo rato ausente de mp3s, moviles, etc y que solamente andéis, fijéis la vista en un punto y escuchéis simplemente vuestro cuerpo. Algo así a lo que hacen los monjes de la secta Zen cada día. La cabeza os empezará a bombardear con pensamientos y al final de todo, os aseguro que sacaréis conclusiones y os libraréis de dudas. Una cierta forma de paz interior.

En estas travesías me ha dado por mirar atrás, hacer un repaso de mí mismo, de las cosas que en parte dejaré atrás tras mi marcha y de toda la gente que leéis esto y la que por una u otra razón ya no forma parte de mi vida. Sumémosle además que otro de mis proyectos es restaurar las fotos familiares y de años atrás, con lo que la memoria se despierta aun más, dando un resultado abrumador y la mezlca extraña entre melancolía y ganas de empezar todo.

Melancolía porque hay momentos que forman parte de mi recuerdo, que extraño el no poder vivirlos de nuevo (hay tantisimos que podría hacer una lista y no acabaría) y en otros casos me gustaría que se hubieran desarrollado con otro matiz más feliz. Melancolía porque aunque no me voy a Kuala Lumpur, aquí dejaré ciertas personas durante un largo tiempo que forman parte de mi día a día y que necesito a mi alrededor para establecer esa "zona de seguridad" que todos tenemos. Melancolía porque en parte el no saber que va ha suceder da miedo y salir por primera vez de esa zona de confort por un largo tiempo asusta, pero nos enfrentaremos a ella con todo de nuestra parte.

En cierta manera no me hago aún al 100% la idea de que en apenas un mes y medio marcho para la tierra que una vez fue de la Corona de Aragón, aun a pesar de que ya tenemos más que reservados y mirados los billetes de ida. Supongo que me haré a la idea cuando me vaya despidiendo de forma definitiva a mi familia y sobretodo cuando vea a mi madre llorar cuando coja las maletas (Mamá sabes que no lo vamos a poder evitar). Mientras, tengo una sensación perpetua de que como que esto no va conmigo y que en septiembre parto para un destino como si de unas vacaciones quincenales se tratasen, pero no es así.

Por otra parte, y no se si es recursivo de mi naturaleza, tengo ganas inmensas de vivir la experiencia, de ver, conocer y descubrir nuevas metas y sobretodo, de lograr de nuevo superarme a mi mismo, de reinterpretarme una vez mas, ya que en definitiva y por lo que voy viendo en estos 28 años de vida que tengo, la vida se basa una y otra vez en superar barreras y sobrevivir a lo que te va imponiendo el destino. Tengo ganas de vivir la experiencia de la Italia de verdad (no la turística de manual), de que se me quemen las camisetas al plancharlas, de cocinar algo y que sepa a rayos, de entablar amistades en otros idiomas y que me entiendan, de vivir una experiencia cercana a lo que esperemos sea nuestra vida cotidiana con la persona que quiero, de finalizar la carrera que comencé y de plasmar los conocimientos que he adquirido en todo este tiempo en una investigación (y sí, está relacionada con mi pasión sobre los videojuegos). En definitiva de casi comenzar una nueva vida, pero no olvidando jamás quien soy y que tengo a 2500 km.

El inicio se acerca a cada paso de esos nueve km diarios que ahora hago. Solo espero estar a la altura de las circunstancias y dar todo cuanto este en mi mano para seguir andando más allá en este camino de baldosas amarillas.