Quiero dedicar este post en la memoria de mi tía Mari, que nos dejó recientemente, y mandar muchísimos ánimos a mis dos primos y a toda mi familia del sur, que lo estará pasando mal estos días.
Es increíble como se nos pasa el tiempo en nuestras vidas. Casi tan rápido como dejar caer agua entre los dedos de las manos. Y es que apenas nos hemos instalado cuando hoy ya hace un mes que hemos llegado por estas tierras calabresas. Un mes que ha pasado como un suspiro, que hemos vivido ya emociones intensas de un extremo a otro, y que cada día aprendemos algo nuevo a cada segundo que pasa.
Haciendo recapitulación de todo un poco, como ya sabéis los inicios fueron tirando a duros pero poco a poco nos hemos ido reponiendo del susto y adaptándonos al medio cual camaleón en la selva (porque si, Cosenza es una especie de selva en crecimiento jajaja). Poco a poco vamos retomando el ritmo normal de nuestra vida que ya teníamos en España, pero sumándole el extra de queso del idioma y de que aquí las universidad funciona diferente en todos sus ámbitos, pero se le va cogiendo amor como el picante del wasabi en el sushi. Y enlazando con el picante, aquí la comida tradicional parece estar realizada por Lucifer versión mexicana. Todo pica una barbaridad y sobretodo gustan los sabores fuertes. A su vez con esto último, no se si será apreciación o paranoia mía, las frutas, carnes y verduras tienen un sabor mucho más intenso, quizás por encontrarnos entre tierras volcánicas, pero vete tu a saber.
Como decía, el ritmo se va engranando poco a poco, las cosas se ven de distinta forma, y cada vez se atenúa más el echo de que estamos a casi 3000 kms de casa. Estas últimas dos semanas mis sensaciones estaban más cercanas a como me encuentro al ir de "passeggiata" por el Pirineo o por otra ciudad que no es Zaragoza, que de encontrarme en el extranjero. También quizás porque cada día me cuesta menos hacer el cambio de idioma y "sento meglio il italiano ma non lo so". O quizás porque voy conociendo más el terreno y todo lo que me rodeo. Vamos lo que es familiarizándome con todo.
A todo esto, este fin de semana que viene iremos por primera vez (si el tiempo acompaña) a la playa, a ver el mar, que llevamos unos cuantos sin verlo, y el olor a pescado con sal llama jajaja. Como siempre, colocaremos fotos por Facebook para que veáis lo que nosotros vemos. Por mi parte, a no ser que sea algo muy especial, prefiero reservar el blog solo a la letra, ya que pienso que con ella se establece mejor las sensaciones y los pensamientos, y las fotos aunque ayudan, siempre te distraen del hilo conductor de la historia que te están contando.
Respecto de las clases que decir. Nos sentimos muy arropados por la comunidad italiana, nos ayudan en nuestras dudas tanto compañeros como profesores y en algunos casos hasta somos el centro de atención por ser "los bichos raros erasmus españoles de humanidades" que han llegado a sus clases, que por lo que nos cuentan, no es lo común, ya que la mayoría de la gente extranjera se mueve por ingenierías, políticas o economías. "Semos diferentes" dicen por nuestras tierras aragonesas jajaja. Por otro lado el sistema de evaluación aquí funciona diferente, no recuerdo si lo comenté ya. Aquí se dan también las clases magistrales de profesor soltando la chapa, pero existe la ventaja de que todos, TODOS los profesores se rigen vía un libro o manual que has de estudiar para el examen si o si. Así que volvemos al cole con el Corte Inglés y tenemos que resumir unos cuantos libros para el examen, que por cierto se compone de escrito y de una prueba oral. Miedo me da la segunda, a pesar de que todos sabéis que hablo por los codos, pero esto es diferente. Veremos que tal la prueba de fuego en febrero.
Sobre la vida de soltero/estudiante/no esta mamá para hacerte nada, la verdad es que de momento se lleva bien. Quizás no lo notamos tan acusado porque al estar los dos juntos nos repartimos la tarea y nos sincronizamos bastante bien. Pero vamos, mamá tu que me lees, de momento, SIGO VIVO jajaja No os preocupéis progenitores que comemos bien y todas esas cosas. Tranquilos que esto no es Inglaterra gracias a Dios, y quitando el problema de que apenas existen sitios donde venden pescado fresco (la mayoría viene ya congelado), por lo demás se come y se vive igual que en España, tanto en precios como en calidad (bueno quitando las cosas extra-picantes que son propias de la Calabria, pero eso son tradición de aquí, como nuestras borrajas aragonesas).
Por cierto, mamá, ¡¡¡¡MUCHAS FELICIDADES!!!! Es extraño el no estar medio zombie por la mañana y felicitarte el día de tu cumpleaños. No recuerdo ningún otro año que haya pasado lo mismo, pero bueno este es un año especial. Ya sabes que en diciembre me tienes por ahí y lo celebraremos sin dudarlo. Y no te preocupes que te daré una llamadita vía online para vernos, así que es como si estuviera allí. Además seguro que Hugo te felicita con sus ojazos y también el resto de pequeñ@s. Intenta pasarlo bien, sin preocupaciones y sobretodo sin nostalgia mía, que estoy bien, así como Diana, y que aunque le digas que no os echo en falta no es así, todos los días os recuerdo. Tengo la foto que me regalasteis todos encima de la mesilla de noche y la veo nada más abrir los ojos, así como nada más que enciendo el ordenador para hacer cualquier cosa, os tengo puestos para veros.
Poco más que contaros, nosotros seguimos nuestra travesía por el camino de baldosas amarillas. Seguiremos informando por la red de redes. Ciao a tutti!
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