La verdad, es que hace menos de doce horas que hemos terminado "el primer semestre", y personalmente no puedo sentirme más satisfecha de todo lo que he/hemos conseguido.
Comenzamos el pasado mes de Noviembre, realizando el "primer enclaustramiento italiano": libros, documentos, redacción de proyecto...para posteriormente y antes de volver a Zaragoza por Navidad realizar las dos primeras exposiciones de sendos proyectos: uno de Francisco de Goya y otro de Picasso, ambos calificados con el máximo voto. No recuerdo mi cara, pero si me acuerdo que me preguntó la profesora que qué opinaba de mi calificación, y no pude decir otra cosa que: Gracias. Increíble pero cierto, estaba satisfecha de que personas que no hablan mi lengua materna me hubieran entendido en su idioma, y hay que ser sinceros, exponer cualquier cosa delante de gente siempre impone y más cuando no son tus compañeros habituales de estudio.
Pero, ¡ay mañ@s!, llegó Enero...y volvimos a la rutina de clases, aunque sólo fueran por dos semanas, ya empezábamos a ver que las "temidas" pruebas de Febrero estaban al caer, así que comenzamos el "segundo enclaustramiento". Lo malo es que nosotros estamos habituados a que en Noviembre, normalmente y si todo va bien el calendario de exámenes está puesto, pero aquí en Italia no...aquí todo va con calma...y te puede pasar como nos pasó: 4 exámenes seguidicos en la primera semana: 5,6,7 y 10 de Febrero. Y no!, no era un error!. Madre mía, no sé cuantas horas de estudio, de lectura de libros, documentos, y apuntes, de nervios... y lo peor de todo: las largas horas de espera para hacer un examen, que encima aquí en Italia es oral.
El primero empezamos con mal pie, estábamos emplazados a las 9:00h pero la profesora estaba enferma así que nos volvieron a emplazar a las 16:00. Al día siguiente, el horario era a las 16:30, pero estuvimos esperando 3 horas para hacerlo. Y el tercero: literalmente nos mató: las 5 horas más largas de toda mi vida, creo que nunca había entrado a una prueba con tanto dolor de cabeza que ni un ibuprofeno consiguió calmar. Yo pensaba que no se iban a repetir pero estaba equivocada, porque el pasado 18 de Febrero, tuvimos que esperar un día entero y 6 horas para hacer la prueba, ya que como podéis ver en la foto estábamos emplazados unas 63 personas, y cada persona hablando/defendiendo oralmente su examen hacen que ocurran cosas de este estilo.
Pero como dice el Ministro: El Erasmus, no es para salir de fiesta, ni para aprender idiomas. No, es para otras muchas cosas: Sirve para aprender donde están tus límites y cómo defenderte, que tienes que saberte sacarte las castañas del fuego en otro idioma, que "si tu das, puedes recibir", y que casi siempre todo el esfuerzo que has metido se ve recompensado. Eso sí, regalarte, aquí no te regalan ni el dichoso "statino" o libreto de calificaciones que tienes que redactar cada vez que te presentas a un examen.
Sin embargo, y a lo largo de estos dos largos y tediosos meses, hemos conocido y compartido tantas horas con nuestras compañeras italianas, que nos han hecho la preparación mucho más llevadera. Nos han enseñado que no existen barreras lingüísticas que te puedan frenar para saberte entender y sobretodo, me han enseñado que esta experiencia es mucho más que eso, y que aun estando realmente cansado de cuerpo y mente, cualquier buen rato por mínimo que sea, se agradece, porque el que está a tu lado está exactamente igual de "jodido" que tú.
No puedo olvidarme, ni quiero, de las conversaciones, risas de un pequeño sector español, que también ha estado igual de "jodido", pero que al final, al igual que Adrián y yo han sabido plantar sus genes (por no decir otra cosa) y han sacado las cosas pa´lante, haciendo mención de que aquí nadie regala nada, aunque se piense lo contrario.
Tampoco puedo dejar de hablar de la persona que está a mi lado todos los días, esa persona que en los peores momentos ha sabido estar a la altura, que aunque sé que habido momentos en los que se ha desquiciado (durante esas largas horas de espera), hemos conseguido sacar las cosas para delante, y que si te soy sincera tu cara después de cada examen merecía la pena verla, porque aunque las ojeras nos llegan al suelo, y hemos pasado malas noches: en vela, o durmiendo más bien poco al final hemos llegado al reto que nos planteamos en Octubre y la nota media ha sido satisfactoria, no, lo siguiente!.
No sé si han sido las velas de la Candelaria, los rezos a la "Pilarica", el jamoncico de Teruel, la longaniza de Graus, el apoyo y los ánimos que recibimos de aquí y desde España, o esa rasmia aragonesa que sale cuando menos te lo esperas, pero es que está experiencia con todo: lo bueno y lo malo, está siendo de las mejores cosas que he podido hacer en mi vida, y encima lo comparto con Adrián, así que sólo puedo esperar que el Segundo Semestre en donde se nos plantea el reto del Proyecto Final de Carrera, sea como este, y que sigamos haciendo camino poquico a poco.




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