lunes, 11 de agosto de 2014

Come vivere lontano da te Italia?

Sono già passati dieci giorni dalla mia partenza. Dieci giorni senza te Italia. E non so come cazzo gestire questi sensazioni. Mio cuore è diviso in due. Da una parte, mia patria e mia famiglia naturalle chiama alla porta del mio pensiero. Dall'altra, tuo canto di sirena mi richiama, miei ricordi colpisce la mente, ed i miei occhi si riempino di lacrimi pensando in te. So che non sei lontana da me, e che possibilmente ci vedremo un'altra volta questo stesso anno. Ma dopo tutto un anno con te, è normale che ho questi sentimenti contrari.

Una grossa parte di questo problema è fatto per la tua bellezza. Non mai dimenticherò tuo mare, le tue montagne, le tue nuvole, la tua naturalezza indomabile che ci raccolse e c'innamorò come due adolescenti in una notte di estate. Per questo, voglio dimenticare tuoi problemi, che sono tanti, ma che ti definisce tale come sei. Non c'è debolezza in esse, semplicemente sono parte del tuo incantesimo e di quello che si definisce. Tutto quello che hai è tutto quello che innamora un'altra volta in più.

L'altra parte del problema è tutte l'esperienze che abbiamo vissuto nella tua terra con tutta la famiglia italiana che abbiamo trovato. Mi vengono alla testa mille situazioni, serie, divertenti, spiritose, indimenticabili... situazioni che potrò raccontare ai miei discendenti, e che formano parte della mia vita, del mio sentiero, e che saranno con me fino alla fine dei miei giorni.

Ma come posso gestire vivere lontano da te Italia? Come faccio per stare senza tutti voi mia famiglia italiana? È vero che grazie al dio delle nuove tecnologie siamo tutti collegati nella rete, abbiamo mezzi per vederci tra uno schermo e posso ricordare i buoni momenti appena vedendo le migliaia di fotografie che ho realizzato in questo tempo. Ma ho bisogno di essere e sentirti Italia. Ho bisogno di essere con tutti voi, perche senza voi ho la sensazione che mi manca una parte del mio corpo e del mio spirito.

Devo essere paziente, l'opportunità arriverà più tardi o più presto, lo so. Ma mia famiglia italiana dovete farmi un favore che deve durare fino a che posso ritornare con voi: non dobbiamo e non possiamo mai perdere la nostra unione ok? Tutti e tutte voi sapete che per me questa unione non è semplicemente essere collegati di una forma superficiale, banale, bensì un'unione più di fraternità, amicizia, d'essere una famiglia e trascendere nel profondo dei nostri cuori.

Vi ringrazio a tutti voi per c'avere accolti nelle vostre vite e nelle vostre case come uno più. Ci sono un sacco di persone che ci hanno fatto la vita più facile in questi mesi di questa esperienza, e che sono o siete la cosa più maravigliosa che posso prendere da te Italia. Vi vogliamo bene raggazzi/e!!!! 

Speriamo che miei parole in italiano si capiscano bene, ma dopo tutto questo anno mi avete capito non solo le cose basiche che ho detto, bensì anche miei pensieri più profonde, miei consigli per tanti di voi e la mia complesità come persona. Di nuovo grazie per tutto e vi voglio bene!!! Siete grandissimi e per questo mio cuore è diviso in due. 

viernes, 1 de agosto de 2014

Una nueva bifurcación

Es cierto que desde hace bastante que no escribimos una línea por este lugar de la red. No se si el motivo de ello estará relacionado con las más que suficientes cosas que debemos hacer en el día a día, o simplemente, y me cito en mi caso, mi naturaleza despistada y a su vez una mente llena de destellos sobre cosas que hacer, pensar e investigar que no me permiten escribir tanto como quisiera. No obstante, aquí estamos.

Sabiendo que tengo pendiente una publicación sobre nuestro paso y vivencias por Sicilia, puedo deciros que más o menos las cosas que aquí quiero exponer son algo así como un resumen "sentimental" de todo ello. No prometo que algún día escribiré sobre la eterna isla, porque como veis, todo depende de diversos factores, pero espero que así sea algún día. 

Y es que como. omo reza el titulo, las bifurcaciones en el camino llegan. El recorrido que hace casi un año comenzamos nos lleva al final de una etapa y a toparnos de nuevo con una bifurcación para seguir nuestro camino hacia la ciudad esmeralda. Esa ciudad que tras unas cuantas colinas parece que empieza a resplandecernos con su verde, pero que aún no es sino un destello débil que apenas nos ciega.

El camino que hemos recorrido ha sido más transcendental de lo que habíamos imaginado en un principio (básicamente como todos los caminos que habíamos tomado hasta hace un año), solo que no nos percatamos de ello hasta que nos asalta, como ya he dicho, una nueva dirección a tomar, y hasta que te giras sobre ti y miras con cierto aire de nostalgia pero con una sonrisa esbozada, todos los recuerdos, vivencias, personas, llantos y alegrías que ya has recorrido.

Quizás lo que más duele de todo es precisamente eso, el creer que el camino será eterno, el que el inexorable tiempo jamás avanzará, hasta que un buen día te ves leyendo los diferentes carteles cómo un tonto preguntándote "¿joder... ya acabo? ¿realmente tengo que volver a decidirme?", y es justo entonces cuando todo un bombardeo de imágenes explota, literalmente, en tu cabeza, cuando sientes la necesidad de dar una última bocanada de aire de ese ambiente que te ha rodeado, cuando al despedirte de las personas que has conocido dándoles un abrazo no puedes soltarlas y las quieres llevar contigo, cuando por última vez te ajustas la mochila llena y rebosante de recuerdos y das el primer paso para entrar en el nuevo camino.

Una sensación agridulce, ya que sabes perfectamente que las amistades que has hecho en él jamás se perderán (menos hoy en día con la hiper conectividad que poseemos gracias a las redes), que los recuerdos, mientras vivan en tu mente, siempre permanecerán vivos, y que en un posible futuro, puedes volver al mismo sendero físico (que no sentimental y experimental) para volver a ver los paisajes y lugares en los cuales has estado. Las sensaciones no serán las mismas, pero basta solo un segundo en contacto con algo que evoque a lo que hicisteis para que en tu mente resurjan los recuerdos, las imágenes e incluso las sensaciones.

Son tantísimas las cosas que puedo mencionar de esta estancia italiana de casi un año, que me faltarían palabras, tiempo y sobretodo fuerzas para no llorar, siendo muy difícil mencionar todas y cada una, y hacer distinción unas sobre otras. Quizás lo más importante de todo, al margen de las preciosas amistades que hemos conseguido aquí, que no tienen precio, es el haberme dado cuenta de las cosas que tenemos en común ambos mundos y la superación de algunos miedos que tenia por mi parte al inicio.

Sobre la primera, hemos hablado largo y tendido tanto Diana y yo casi cada día a lo largo de este año. Al inicio no tan positivamente de ello pero conforme pasaba el tiempo, y la adaptación llegaba, hemos dejado atrás los prejuicios para llegar a querer y mucho todo cuanto nos ofrecía no sólo este maravilloso país de acogida, sino también la región y el lugar que nos acogía. Mucha culpa de esto último, además de nuestra propia curiosidad por el mundo que nos rodea, ha sido por una de las materias elegidas en este segundo semestre, Antropología Cultural impartida por uno de los sabios más sabios del Sur a mi entender, el profesor Vito Teti. En ella tuvimos que desarrollar un trabajo antropológico que relacionaba Calabria y Aragón, y para sorpresa de ambos, fue como una revelación que hizo incrementar nuestro amor por esta experiencia y este lugar.

A esta región, Calabria, nacida en edades griegas y que ha sido zona de paso cultural, de mundos y en general de cambios, se le pueden achacar muchos males e incomodidades en el día a día. Carece de organización, infraestructuras, de puestos de trabajo y hasta el clima está más para allá que para acá. Pero todo esto tiene una suma de explicaciones que la compone así como es. Sabiendo el problema de base sobre de la mafia, engranaje muy arraigado dentro de los mecanismos económicos y sociales, se puede ver como esta ejerce una fuerza enorme que todo lo frena, que no deja avanzar a sus gentes ni casi a sus pensamientos. Y no penséis que esto es una película de mafiosos de los 40 donde todo el mundo se dispara por la calle, donde el mundo de Breaking Bad o The Wire se ve a simple vista. No, eso no se ve, pero quizás si se perciba en otras cosas. Pero no todo está sumido solo en el tema mafioso. La propia forma de la región, rodeada por el mar pero llena de montañas altas en su interior, y sus contrastes climatológicos hacen la vida en general dura.

Para no extender esta chapa antropológica y social, diré por último que parte de la situación de su estado actual y parte de su encanto que te enamora, te arrastra y te coge para no soltarte, es precisamente su caos, su tradición arraigada hasta la médula más enfermiza, su quietud en el que hacer, en definitiva, su pulso de vida. Ese pulso que te embriaga cómo un canto de sirena, pero que a su vez te hace reflexionar sobre si realmente no somos nosotros, en vez de ellos, los que nos estamos tomando la vida demasiado "in fretta" (en prisa), sin disfrutar de la consabida "bella vita" y de apreciar cada sorbo de aire que respiramos, cada trozo de pan que nos llevamos a la boca, cada amanecer que nos regala la vida cada día al despertar.

Caos según nuestro propio criterio de regularidad y sistematizacion en el que estamos habituados en nuestro país. Pero un caos en el que día a día viven personas y se desarrolla todo con normalidad. Después de todo si en la India lo pueden hacer, ¿porque aquí y nosotros no? Desde mi punto de vista este "caos" es una exageración que hemos puesto y que hemos estigmatizado todos los que hemos disfrutado de esta región por una primera malísima impresión, pero que a vueltas pasadas, no se puede decir mas, ya que después de todo, si tan mal estuviese, no sería uno de los mejores años de nuestras vidas ¿no?

Cómo ya he dicho y en consonancia con esto último, cuando empiezas a entrever este "enamoramiento" con la Calabria, siempre tienes la sensación de tener el corazón dividido entre la regularidad y el nido de tu madre patria, y el gusto de disfrutar de lo tradicional, tranquilo, afable, campechano y familiar que desprende el sur italiano. Acabo de extender la zona porque nuestro paso por Sicilia fue un verdadero impulso emotivo a todos los efectos sobre esta vivencia.

En contraste con el norte, más frío, más desapegado, más rígido, en definitiva, más del norte (pero sin llegar a ser algo frívolo y carente de humanidad, que no lo es, ya que son acogedores pero a su manera), el sur respira esa sensación de familiaridad, de viejo amigo de nuestra infancia, de llegar a casa, abrir la puerta y oler el estofado de mamá, entender mi metáfora.

Todo lo que te da y sientes en el sur (Calabria, Sicilia, y la que es para mi la capital del sur del mundo, Nápoles) es familiar, acogedor, tradicional y sobretodo humano y vivo, dejándote una sensación de "es una pena como esta todo, porque tiene un potencial muy grande", pero que a la vez cuando recapacitas piensas "mejor dejarlo así y mejorarlo poco a poco, porque perdería su encanto". Como digo, y sin más vueltas, os recomiendo que vengáis alguna vez, olvidéis los prejuicios de "todo esta hecho una mierda y roto, y no hay más que mafiosos" y os dejéis embaucar por estas regiones, que son las grandes desconocidas de Italia, pero que son las que verdaderamente preservan el "vero spirito italiano" según un servidor. Además os puedo garantizar que como aquí no se come en ningún lado, y las playas que tienen no tienen nada que envidiar con el Caribe, y eso que hemos visto la parte fea según nuestros amigos, así que imaginad.

Me estoy extendiendo de más porque hacía tiempo que no escribía, y a su vez porque en parte cerramos una etapa de nuestras vidas que será irrepetible, que nos ha hecho madurar en muchos ámbitos (espero), y en donde hemos crecido tanto mental cómo emotivamente (quitando algún quilo de más que he cogido fijo). Personalmente tenia mis dudas al inicio sobre si tendría el coraje de sobrevivir en otro lugar que no fuese mi casa y sobretodo en otro idioma lejos de la zona de confort. Hoy puedo decir que esta experiencia se la recomendaría a todo el mundo, no solo por el tema de mejorar un idioma, que también, sino además porque te hace captar el mundo de otra forma, y te hace contrastar la vida que tenias, el lugar donde procedes y las formas en las que pensabas.

Me he dado cuenta con toda la pena de mi corazón, que mi país está dilapidando cualquier forma de tener un futuro digno dentro de sus fronteras, que la gente que estamos preparada no nos dejan más alternativa que buscar otras formas para llevarnos el pan a la boca, y que como sucede aquí, es una pena que con el potencial que tenemos se desaproveche por la mala cabeza de cuatro gilipollas de turno. No quiero decir con ello que Italia esté mucho mejor que nosotros y que se sea un paraíso terrenal donde los puestos de trabajo te lo repartan con flyers por la calle. No, esta cada vez peor, nuestros amigos italianos, como nosotros, tienen en mente el volar a otros lugares para poder trabajar y hacer patria allá donde les dejen llevarse un trozo de pan a la boca. Es una pena que una de las generaciones mejor preparada desde hace décadas se vea en una situación de posguerra pero sin haberla habido. Es por ello que pienso que quietos no nos podemos quedar.

Me he dado cuenta también de que lo que comencé cuando inicie mis estudios en Historia del Arte gustaba, pero que al llegar aquí ha sido un "joder si es que me encanta de veras", por lo cual intentaré de una forma u otra el poder, si me dejan, ejercer de ello en un futuro que espero no sea muy lejano.

Me he dado cuenta de que, como ya hemos dicho antes, la vida me ha estado poniendo fases en las cuales me reclama el "piensa un poco, ralentiza tu ritmo en general y disfruta de lo que vives". Señales que creo y espero no sean paranoias mías, pero que se han ido sucediendo año tras año. Por ejemplo el tema de que cada año, de una forma u otra el ya archiconocido por todos vosotros, Camino de Santiago, se cruce en mi trayectoria vital, se manifieste de alguna forma, y que me haga recordar en plan "chisss, chisss, recuerda lo que viviste y sacaste de mi". Que también por ejemplo las acciones que hago y todo lo que vivo me de un capón en la cabeza cuando el estrés surge y me regale momentos inolvidables cuando bajo el ritmo, el cuerpo y la mente. Como ya he dicho no se si serán sensaciones mías, pero se repiten una y otra vez y he decidido hacerles caso de forma definitiva.

Me he dado cuenta (y relacionado con lo anterior) de que las cosas materiales son solo eso, cosas. Debo acercarme más a vivir experiencias, sentir lo que vivo y estar más cercano a la gente que aprecio (viejos y nuevos amigos/familiares), porque son esos los mejores momentos los que se guardan en nuestras retinas, en nuestras mentes, y que cuando seamos viejos jugando a la petanca, recordaremos hasta el final de nuestros días, y que compondrán parte de nuestra memoria cuando sólo seamos un pulso de energía y un recuerdo dentro de las mentes de nuestros descendientes.

Vivir, en general, es lo que me ha aportado esta impagable, increíble, excitante, apasionante, irrepetible, inaudita, excepcional, pulsante y viva experiencia que ha sido mi estancia de 10 meses en Calabria. Fuera de todo lo material, de todas las dificultades, de todas las penurias, de todo lo malo en general, son muchas más las cosas positivas que me llevo en mi maleta virtual de sentimientos de este para muchos "infierno verde atroz" que en el fondo les ha golpeado tan fuerte en sus corazones cómo a mi. Estoy seguro que al final esa negatividad no es más que un susurro entre la gigantesca canción que han compuesto en esta experiencia, tal y como hemos vivido Diana y yo.

Podría pegarme otros tantos párrafos describiendo un millar de cosas que, como imágenes en un sueño, me están golpeando en estos momentos en el cerebro. Podría estar dos meses más dando las gracias a todos los que nos han rodeado en esta experiencia, tanto aquí como desde nuestro lugar de origen. Pero estoy completamente seguro que si me conocéis bien, sabréis por mis gestos, mis palabras, mis afectos realizados en vivo quiénes sois de todos vosotros. Un simple gracias escrito no tiene en estos momentos suficiente fuerza para describir todo lo que siento aquí y ahora.

Quizás nuestro futuro se vuelva a ligar a esta maravillosa tierra llamada Calabria, opciones tenemos. Visitarla de nuevo, esta más que firmado ya, hay mucha gente que deseo continuar viendo no a través de las redes, ya que forman parte de mi familia. Algunos de ellos no entenderán estas palabras escritas en mi lengua materna, pero como ya he dicho lo que importa es el vivo, pero aun así, dedicaré un post remozado de éste solo para ellos en su lengua.

Una cosa tengo clara de todo esto, y es que una vez un camino te golpea con tanta fuerza en el corazón, es imposible olvidarlo, es imposible que deje tu memoria y se pierda en el tiempo. Está ligado a ti, a tu propio ser, hasta el fin de tus días. Ahora solo queda la decisión de tomar un nuevo rumbo, tomar uno de esos posibles caminos de la bifurcación. Pero mientras tanto, bajo la sombra de un árbol, contemplare las baldosas amarillas y me reiré con una nostalgia alegre una vez más, el camino que acabo dejar atrás.

viernes, 25 de abril de 2014

Marzo y Abril: Meses de viajes y recuerdos a partes iguales (parte 1)

Soy un desastre, lo admito. Aun no he encontrado la forma de poder escribir de forma regular en un blog que se supone tenía que ser más o menos constante. Pero bueno, cuando escribo es porque al final, me han sucedido tantísimas cosas que tengo que sacarlas de dentro y plasmarlas en párrafos, aun cuando han pasado dos meses desde la última vez que escribí seriamente aquí.

El título que describe este post como podéis ver tiene que ver con todo lo que hemos realizado en estos dos meses, que prácticamente ha sido viajar y comenzar las clases, ya que estos dos meses aquí en la Calabria son un poco extraños para los estudiantes, ya que apenas acabas los exámenes, comienzan diversas fiestas patronales y la Semana Santa, con lo cual te permite viajar cómodamente sin tener el remordimiento de que te estás perdiendo las lecciones. Como resumir dos meses en un post es difícil he decidido dividir la entrada en dos y os advierto que este será a mi parecer un poco más largo de lo normal por todo lo que tengo que describir en estas líneas. Así que os aconsejo ir al baño, pillar un café o una bebida y algo de comer, y continuar leyendo esto, porque va para largo señor@s.

Comenzando por el inicio y tras la canción "Happy" que os puse como liberación del estrés post-exámenes, apenas unos días después de todo el embrollo (una vez más) burocrático, nos organizamos una escapadita ha Venezia, justamente una semana antes de que los "petardos" de nuestros amigos escoceses-aragoneses llegasen a tierras calabresas tras su particular Odisea en coche desde Roma por la pérdida de uno de sus vuelos. Si es que no se les puede dejar solos.

Venezia, en la región del veneto, al norte de Italia, tiene conexión directa con esta región, con lo que el viaje fue practicamente coser y cantar. La ciudad es una de las más visitadas turisticamente del mundo, gracias a su encanto y su particular estilo de vida entre lagos y canales, algo que atrae desde el principio y que fascina a partes iguales. Se nota que gracias a ello que las cosas están organizadas de otro modo y mejor, así como la conservación de todo lo que allí permanece a través de los siglos, casi todo enfocado para el turista deseoso de observar, ver y retener en su memoria y retinas. Un espectáculo romántico que hay que ver una vez en la vida, ya que por esta complejidad de estar sobre una laguna y construida sobre la misma, como bien sabréis, dentro de unos años puede ser que desaparezca por la subida del mar. 

Pero como todo tiene un gran pero según mi punto de vista, y es que se entiende la majestuosidad y el fausto de la ciudad construida hace siglos gracias a los intercambios culturales con el imperio bizantino y todo su poder monetario, pero esta importancia que una vez tuvo como un centro del mundo y de intercambio económico, en la actualidad se le ha desprovisto de un carácter de vida propio como el que podemos encontrar en Roma, Napoles, Palermo u otras ciudades italianas que tienen un gusto y una sinergia de vida especial de sus propios habitantes, que aquí a mi parecer se ha perdido a favor de toda la actividad económica que mueve el turisteo que la rodea. Ha perdido esa sabia de la vida propia del veneziano, esa actividad diaria tradicional y ese aroma de las personas venezianas, y se ha convertido en un gran parque de atracciones donde el falso dios dinero campa a sus anchas y en donde cuanto más tienes, más puedes disfrutar de todo lo que te ofrece la ciudad. Una lástima según mi punto de vista, porque la ciudad es todo un espectáculo allá donde mires, sea la hora que sea.

No obstante, si te apañas bien, la ciudad es completamente viable para presupuestos ajustados, y se puede disfrutar igualmente con menos, como es nuestro caso. Creo que para mí que soy un amateur de la fotografía y un amante del arte, es uno de los sitios donde hacer fotos es una gran delicia, donde el atardecer tiene una un aire especial romantico y que te da sensación de que un tiempo atrás fue mejor, y donde pasear por la noche, a pesar de sus callejuelas entre canales, sus puentes interminables y su incansable marea de turistas, es todo un placer y algo que recordar siempre. Como aquella vez que nos perdimos Diana y yo entre sus calles cercanas al puente de Rialto, algo para el recuerdo por lo divertido y por el descubrimiento de sitios que si no te sales del circuito turístico jamás ves.

De Venezia me llevo eso, sus paseos al atardecer y por la noche, su cara artística para hacer fotografías y sus monumentos increíbles a visitar. La Basílica de San Marcos es uno de esos lugares que después de verla piensas "ahora creo que puedo morir en paz", tanto por su majestuosidad como por la belleza de sus mosaicos que te impactan en tus ojos y casi te hace caer de culo en el suelo. Simplemente es indescriptible, y por muchas fotos que pude realizar, jamás podré llegar a describir todo lo que allí se puede ver. No me puedo ni imaginar como una persona de la época bizantina se debía de sentir al ver semejante obra de arte por primera vez. Seguro que hasta un musulmán se convertía a la religión católica ante tal espectáculo del hombre. Si podéis, aunque solo sea para ver San Marcos, debéis de hacerlo una vez en vuestras vidas. Creo que en mi vida me he sentido tan pequeño y tan maravillado a la vez.

Otros monumentos inolvidables para mí fueron la Iglesia de San Zacarias con sus frescos en todas las naves del monumento, increíbles, además de que nos hicieron el favor de encendernos las luces para poder fotografiarlos como bien pudiéramos casi al cerrar la iglesia. La Iglesia de Santa Maria della Salute, donde el virtuosismo barroco se hace nombre y que realmente te maravilla al llegar tras los canales, la Iglesia de Santa Maria dei Miracoli situada justo al lado de un canal, y para mi la definición de obra renacentista de todos los monumentos que he visitado, la más perfecta a mi parecer y algo digno de ir de propio para verlo, el monumento a Canova en la Iglesia de Santa Maria dei Frari, un monumento de estilo clasico del XIX, que aunque lo estudies no te puedes hacer la idea de como es hasta que lo ves, donde las esculturas cobran vida y donde la representación del león de San Marcos parece que de verdad esté respirando. Sin palabras. Podría estar citando tantos y tantos lugares preciosos en Venezia, no tiene fin como mi preciada Roma, y como ya os he comentado tiene ese "si pero no, me falta algo" que debéis de ver por vosotros mismos. Ofrece muchísimas experiencias (no tiene precio ver cantar a los gondoleros, ver como manejan sus góndolas o tomar un helado mientras ves caer el sol con todo el trafico de embarcaciones) y cosas por ver, y cada uno sacará un juicio cuando la vea y sobretodo la sienta. Aun así estoy seguro que os encantará tanto o más como a mí me ha encantado. Una ciudad que, según mi punto de vista le falta su impulso vital de sus gentes, pero que como lugar para ver es algo que no se puede dejar escapar.

Continuando en el mes de marzo y como ensayo a lo que hemos comido en estos días atrás, preparamos a la vuelta una cena italo-española la mar de suculenta pero tan bien la mar de abundante. Cosas de no coordinarse bien o de que las gentes del sur de Italia preparan comida como si no hubiese un mañana, algo dentro de su genética y su carácter. Comida calabresa y española a partes iguales en una velada magnífica con nuestras compañeras de clase, que están un poco como una cabra pero que son lo mejor que hemos conocido en esta experiencia en el extranjero. Vi voglio bene ragazze!

Tras unos días de calma con los inicios clásicos de clases de segundo semestre (profesores que te medio dan clases, otros que no aparecen, otros que se pegan tres dias introduciendo, etc, etc...) llegó el frente aragoescocés. Rubén y Belén con su flow desde Zaragoza, e Ibon y Maria con ansias de sol desde Edimburgo, se encontraron en Londres y bajaron hasta aquí, no sin antes su periplo por tierras italianas desde Roma hasta Cosenza. Pero bueno lo que importa es que llegaron bien y que nos lo pasamos genial en toda su estancia. Aprovechando la tesitura del coche, conocimos un poco más en profundidad la región calabresa. En concreto visitamos pueblecitos de pescadores muy característicos que tienen un encanto especial y que nos sirvió para dar envidia a más de uno. No hay nada más chulo que estar tomando algo en una terraza dentro de la playa de Scilla, que está muy cerca del estrecho de Mesina, viendo el pueblo entre la montaña y en el horizonte tras el mar el inicio de Sicilia, como si fuese un aperitivo de lo que hemos visto estos días atrás en la Semana Santa siciliana. Todo un lujo.

Con ellos también visitamos Paola para ver su especial puesta de sol de color anaranjada; Bagnara Calabra, que está considerada una de las 100 mejores playas del mundo y que es digna de ver, preciosa, asemejándose casi a los colores de las playas del Caribe; Cirella con su encanto especial de su teatro derruido y su capilla en la cual emulamos una boda xD; y por supuesto Cosenza, para que viesen como es más o menos la vida de una ciudad en el sur de Italia. Pero de todo esto me quedo con las experiencias, las risas y ese gusto de estar en familia que tanto estamos echando de menos últimamente. Esos momentos de selfies de risas sin parar, de fotos a lo "Tommy Hilfiger" o como modelos de revista en las playas, de esas fiestas de pijamas por la noche sin parar de "cascar" sobre todo un poco y de esas comidas tranquilamente en el jardín de casa con nuestras parrillas improvisadas tanto de día como de noche con cuatro puntos de luz. Son estas cosas las que reconfortan la mente y el espíritu, y las que te ligan aun más a las personas que las viven contigo. Sois grandes jodidos, muy grandes. No veo la santa hora de ir por tierras escocesas para desvariar tanto como lo hemos echo aquí en Italia. Me quito el sombrero ante vosotros y tengo ganas de volver a echarnos esas risas con una copa de amaretto y con el pijama puesto. Simplemente gracias. PO PO PO xD

Podría seguir describiendo con todo detalle los recuerdos, vivencias, risas, historias contadas, monumentos vistos, etc... como si de una foto se tratase, pero prefiero dejarlo así para no cansaros. Esta es la primera parte de estos dos meses. Como veis marzo ha sido un mes completamente ajetreado y pleno de recuerdos y sentimientos. Pensamientos y vivencias que no caerán en el olvido ya que cosas de este estilo solo pasan una vez en la vida, pero se marcan a fuego en la memoria y en nuestro propio ADN. Seguro que tenéis algo parecido y me entenderéis lo que quiero decir. No obstante el mes de abril tampoco se ha quedado atrás. Un torrente de imágenes, sentimientos, debates, experiencias y recuerdos han pasado por nuestras vidas en Sicilia, viéndolas en estos momentos en nuestra mente como si fuese el paso a 24 fotogramas al segundo de una pelicula. Pero no va a ser hoy el día que lo haga. Lo dejo para el siguiente post que espero sea dentro de pocos días, ya que primero necesito ordenar esta avalancha de experiencias vividas y sobretodo poner en orden y plasmarlo de forma correcta acorde a mis sentimientos, ya que hay tantísimo que contar sobre nuestra experiencia siciliana.

Sin más, os recuerdo que en mi Facebook están todas las imágenes de todo esto que os he descrito anteriormente, para que así os hagáis una idea de lo que mis ojos han visto,y de lo que mi ser ha sentido. Seguimos el camino de baldosas amarillas hasta una nueva meta.

martes, 4 de marzo de 2014

Happy!!!

Felice, feliz, happy!!!

Basicamente es así como estoy después de realizar los exámenes, que han ido realmente bien después de todos los nervios que hemos generado con ellos, como decía Diana en su anterior post. Y, como todos sabéis que para mí, la música es un reflejo de los estados de ánimo y de los pensamientos que tenemos, hoy pongo la canción de Pharrell Williams, "Happy", que supongo que ya conoceréis.

La verdad es que la canción respira buen rollo por todos los lados, y hacer moverte aunque no quieras. Porque eso es lo que nos pasa cuando estamos felices, que necesitamos "marchita pal cuerpo" para sacar lo contentos que estamos. Abajo os dejo la traducción.



Happy
Feliz
It might seem crazy what I'm 'bout to say
Sunshine she's here, you can take a break
Mama - hot air balloon that could go to space
With the air like I don't care, baby, by the way
Podre parecer loco por lo que estoy apunto de decir
Cariño ella está aqui, puedes tomar un descanso
Mama - globo de aire caliente que se podria ir al espacio
Con el aire como si no me importara, bebe, de hecho
Estribillo

Because I'm happy...
Come along if you feel like a room without a roof
Because I'm happy...
Clap along if you feel like happiness is the truth
Because I'm happy...
Clap along if you know what happiness is to you
Because I'm happy...
Clap along if you feel like that's what you want to do
Estribillo


Porque estoy feliz...
Ven si te sientes como un cuarto sin techo
Porque estoy feliz...
Aplaude si sientes que la felicidad es la verdad
Porque estoy feliz...
Aplaude si sabes lo que la amistad es para ti
Porque estoy feliz...
Aplaude si sientes que es lo que quieres hacer
Here comes bad news, talkin' this and that
But give me all you've got, and don't hold it back
Well, I should probably warn you, I'll be just fine
No offense to you, don't waste your time, here's why...
Aqui vienen malas noticias, hablando de esto y lo otro
Pero dame todo lo que has tenido, y no lo retengas
Bueno, probablemente debería advertirte, que estaré bien
Sin ofenderte, no desperdicies tu tiempo, porque...
EstribilloEstribillo
Enlace

Bring me down... can't nothing...
Bring me down... your love is too high...
Bring me down... can't nothing...
Bring me down, I said (let me tell you now)
Bring me down... can't nothing...
Bring me down... your love is too high...
Bring me down... can't nothing...
Bring me down, I said..
Enlace

Derribarme...Nada puede
Derribarme...Tu amor es muy alto
Derribarme...Nada puede
Derribarme...Nada puede
Derribarme, lo dije (déjame que te cuente)
Derribarme...Nada puede
Derribarme...Tu amor es muy alto
Derribarme, lo dije
Estribillo x2Estribillo x2
EnlaceEnlace
Estribillo x2Estribillo x2

martes, 25 de febrero de 2014

Primer semestre é finito...

La verdad, es que hace menos de doce horas que hemos terminado "el primer semestre", y personalmente no puedo sentirme más satisfecha de todo lo que he/hemos conseguido.
Comenzamos el pasado mes de Noviembre, realizando el "primer enclaustramiento italiano": libros, documentos, redacción de proyecto...para posteriormente y antes de volver a Zaragoza por Navidad realizar las dos primeras exposiciones de sendos proyectos: uno de Francisco de Goya y otro de Picasso, ambos calificados con el máximo voto. No recuerdo mi cara, pero si me acuerdo que me preguntó la profesora que qué opinaba de mi calificación, y no pude decir otra cosa que: Gracias. Increíble pero cierto, estaba satisfecha de que personas que no hablan mi lengua materna me hubieran entendido en su idioma, y hay que ser sinceros, exponer cualquier cosa delante de gente siempre impone y más cuando no son tus compañeros habituales de estudio.

Pero, ¡ay mañ@s!, llegó Enero...y volvimos a la rutina de clases, aunque sólo fueran por dos semanas, ya empezábamos a ver que las "temidas" pruebas de Febrero estaban al caer, así que comenzamos el "segundo enclaustramiento". Lo malo es que nosotros estamos habituados a que en Noviembre, normalmente y si todo va bien el calendario de exámenes está puesto, pero aquí en Italia no...aquí todo va con calma...y te puede pasar como nos pasó: 4 exámenes seguidicos en la primera semana: 5,6,7 y 10 de Febrero. Y no!, no era un error!. Madre mía, no sé cuantas horas de estudio, de lectura de libros, documentos, y apuntes, de nervios... y lo peor de todo: las largas horas de espera para hacer un examen, que encima aquí en Italia es oral. 

El primero empezamos con mal pie, estábamos emplazados a las 9:00h pero la profesora estaba enferma así que nos volvieron a emplazar a las 16:00. Al día siguiente, el horario era a las 16:30, pero estuvimos esperando 3 horas para hacerlo. Y el tercero: literalmente nos mató: las 5 horas más largas de toda mi vida, creo que nunca había entrado a una prueba con tanto dolor de cabeza que ni un ibuprofeno consiguió calmar. Yo pensaba que no se iban a repetir pero estaba equivocada, porque el pasado 18 de Febrero, tuvimos que esperar un día entero y 6 horas para hacer la prueba, ya que como podéis ver en la foto estábamos emplazados unas 63 personas, y cada persona hablando/defendiendo oralmente su examen hacen que ocurran cosas de este estilo.


Pero como dice el Ministro: El Erasmus, no es para salir de fiesta, ni para aprender idiomas. No, es para otras muchas cosas: Sirve para aprender donde están tus límites y cómo defenderte, que tienes que saberte sacarte las castañas del fuego en otro idioma, que "si tu das, puedes recibir", y que casi siempre todo el esfuerzo que has metido se ve recompensado. Eso sí,  regalarte, aquí no te regalan ni el dichoso "statino" o libreto de calificaciones que tienes que redactar cada vez que te presentas a un examen.


Sin embargo, y a lo largo de estos dos largos y tediosos meses, hemos conocido y compartido tantas horas con nuestras compañeras italianas, que nos han hecho la preparación mucho más llevadera. Nos han enseñado que no existen barreras lingüísticas que te puedan frenar para saberte entender y sobretodo, me han enseñado que esta experiencia es mucho más que eso, y que aun estando realmente cansado de cuerpo y mente, cualquier buen rato por mínimo que sea, se agradece, porque el que está a tu lado está exactamente igual de "jodido" que tú.


No puedo olvidarme, ni quiero, de las conversaciones, risas de un pequeño sector español, que también ha estado igual de "jodido", pero que al final, al igual que Adrián y yo han sabido plantar sus genes (por no decir otra cosa) y han sacado las cosas pa´lante, haciendo mención de que aquí nadie regala nada, aunque se piense lo contrario.

Tampoco puedo dejar de hablar de la persona que está a mi lado todos los días, esa persona que en los peores momentos ha sabido estar a la altura, que aunque sé que habido momentos en los que se ha desquiciado (durante esas largas horas de espera), hemos conseguido sacar las cosas para delante, y que si te soy sincera tu cara después de cada examen merecía la pena verla, porque aunque las ojeras nos llegan al suelo, y hemos pasado malas noches: en vela, o durmiendo más bien poco al final hemos llegado al reto que nos planteamos en Octubre y la nota media ha sido satisfactoria, no, lo siguiente!.

No sé si han sido las velas de la Candelaria, los rezos a la "Pilarica", el jamoncico de Teruel, la longaniza de Graus, el apoyo y los ánimos que recibimos de aquí y desde España, o esa rasmia aragonesa que sale cuando menos te lo esperas, pero es que está experiencia con todo: lo bueno y lo malo, está siendo de las mejores cosas que he podido hacer en mi vida, y encima lo comparto con Adrián, así que sólo puedo esperar que el Segundo Semestre en donde se nos plantea el reto del Proyecto Final de Carrera, sea como este, y que sigamos haciendo camino poquico a poco.


martes, 11 de febrero de 2014

Pequeños placeres

Finalmente no he podido cumplir la promesa de escribir antes de un mes como ya pasó la anterior vez. Pero como todos sabéis, los meses de enero y febrero son meses de estres, lectura y exámenes. Un sin parar de memorizar datos en bruto y hacer cosas a marchas forzadas, compaginar fechas y agendas para llegar a los nervios, la desesperación y al miedo. Y creerme que te da igual haber pasado 355 exámenes en tu vida, que cada uno de ellos va a ser un infierno sobre la Tierra hasta que no te sientas y te preguntan que leches quieren que les digas para que te pongan la nota que te mereces.

Siempre he pensado que la forma de aprender las cosas cuando somos adultos es una completa tontería. No por meter horas y horas sobre líneas escritas vas a saber más. No por hacerte infinidad de esquemas y soltar cual loro en su jaula una serie de palabras casi de forma seriada y sin significado eres más válido que el que tienes al lado tuyo. Se premia a los que tienen más memoria y se masacra aquellos que no. Por eso pienso que las cosas tendrían que ser un poquito más prácticas, ya que, confesad, la mayoría de los presentes habéis olvidado casi casi completamente todo lo que habéis estudiado y solo recordáis aquellas cosas que o bien os apasionan, o bien el profesor/compañero de clase de turno soltó una parida para que lo recordaseis. Eso es tan universal como la maldita ley de Murphy.

Pero bueno, dejemos de lado este tema porque no me quiero encender. De momento nos está yendo de maravilla aquí en la Calabria con los exámenes, y solo faltan dos para hacer el pleno. Seguiremos confiando en el altar que tanto mi madre como nosotros tenemos instalado en casa, y que las conjunciones astrales sigan alineadas a nuestro favor.

Hoy me gustaría hablar sobre esos pequeños placeres que todos hemos disfrutado alguna vez y que te hacen pensar "¡Dios que bien!" o "¡Joder que bueno!". Pequeñas cosas que te hacen el día más feliz y que se disfrutan como si no hubiera un mañana. Pequeñas cosas que por suerte suelen venir entre días estresantes (como la época de exámenes) o entre días de relajación absoluta tras un periodo jodido. Y es verdad que, amigos mios, aunque las circunstancias que nos rodean normalmente nos dan por saco cada hora, hay cosas que nos salvan de la locura y que dan sentido a las cosas que hacemos.

Ayer sin ir mas lejos tuve ese momento "Nespresso" ("What else?") tras hacer mi último examen. De esto que te ves en mitad de la naturaleza, mirando el horizonte, observando las nubes y escuchando los pajaritos piar, con una cerveza en la mano y detrás tuyo cocinandose al son de las brasas de la parrilla, unas pechugas con dos "peazicos" de longaniza de Aragón. Como se diría en mi tierra "pa que más". Pensando, la verdad es que no se necesita más que eso para ser feliz. Muchas veces queremos en demasía cosas banales que no sirven para nada. Pero esto... esto te da vida.

Tambien podemos considerar un pequeño placer "della vita" el conocer gente nueva, entablar amistad y salir a tomar unas copillas con ellos. En nuestro caso actual, no hay nada mejor que estar intercambiando cuestiones culturales con nuestros hermanos italianos, hablando de todo un poco y que nos entiendan y viceversa. Si una cosa me he dado cuenta de pleno en todo este camino recorrido es que si o si, debo estudiar diversas lenguas. La meta es aprender bien el italiano pero después retomaré a mejorar el inglés. Después de esto, los reyes me trajeron un libro de iniciación al alemán y tampoco descarto la idea de saber lo más basico del chino, potencias del futuro a mi parecer.

Siguiendo con los pequeños placeres, otro de ellos es acurrucarte en casa con una manta y ver la tele o una película/serie en con una buena compañía. No hay nada mejor que ir comentando las "jugadas" en sociedad, cosa que por cierto se está perdiendo en el cine, donde gente estirada te manda callar si hablas incluso susurrando en la sala. Tendríamos que aprender de los americanos (poca cosa pero esto si) sobre lo que es ir al cine: palomitas por doquier, risas, comentarios... como si estuvieses entre una cuadrilla de amigos, que es lo que realmente mola.

Por último, y por no alargarme en exceso, ya que podría citar un millón de pequeños placeres (ver la estrellas tirado en el suelo, echarte un vicio un domingo por la mañana, leer un libro en un parque, hacer una merienda con el pretexto de ir hacer fotografías, meter los pies en un río o en la arena del mar, comer el dulce que más te gusta del mundo, tocar el pelo de un animal, que te hagan un masaje, estar con tu familia reunidos un fin de semana... y un largo etc), MI placer, y lo digo con mayúsculas, es andar con Diana mientras cae el Sol del atardecer dando un paseo al lado de un río. 

Y lo pongo en genérico, ya que por suerte, tanto mi ciudad natal Zaragoza, como la ciudad de mis sueños, Roma, poseen río. Y creerme que no hay nada más romántico (no en el sentido del amor, sino en el sentido artístico y visual), que andar justo al lado del río a paso lento, hablando de cualquier tema de ese momento, mientras la luz aranjada del horizonte cae poco a poco hasta fundirse con la noche. En el caso de Roma, si vais dirección Isla Tiberina hacia Castel Sant'Angelo es todo un espectáculo que se os quedará grabado en las retinas. Si habéis visto la película "La Grande Belleza" (recomendadísima) y habéis visto los créditos del final, podéis haceros un poco (poquísimo) a la idea de lo que hablo. En el caso de Zaragoza, para mí cobra un sentido especial, ya que la puesta de sol se realiza tras la Expo, con su característico perfil, y además para Diana y para mí, como muchos otros zaragozanos, la Expo tuvo un significado muy especial.

Soy un romanticón, lo sé, pero la verdad es que estas cosas son las que te hacen recapacitar sobre lo que haces, sobre quien eres y sobre como quieres que siga tu vida. Porque de todos vosotros, ¿quien no se ha parado mirando el horizonte, y pensado "¡Que gozada!¡Que maravilla!" alguna vez en la vida?

Con una guitarra melódica de fondo del vecino me despido por hoy. Como veis hasta escribir estas líneas son un pequeño placer de la vida. Seguimos con la senda amarilla.

lunes, 13 de enero de 2014

La vuelta y las experiencias de viaje

Ya estamos  de vuelta en tierras italianas y la verdad es que la estancia en nuestras respectivas casas se nos ha antojado supercorta.

Creo que desde hace mucho tiempo no había vivido unas navidades tan especiales. Un poco raras, si, simplemente por la situación de sentirte mitad en casa, mitad extraño en tu propio hogar. Pero creo que es normal, después de todo es la primera vez que estamos tanto tiempo alejados de nuestros hogares y es la primera vez que vivimos independientes del abrigo de papa y mama.

También es cierto que con la sorpresa que hicimos había mucha ilusión de por medio. Como creo que ya dije ver la cara de los tuyos llegando de sorpresa es una experiencia que hay que vivir si o si. Poder hacer el anuncio del Almendro en tus propias carnes es algo que debería de ser obligatorio para todo el mundo que vive lejos de casa.

Han sido unas vacaciones españolas disfrutadas al máximo, cerca de los nuestros y viviendo cada minuto de nuevo el ajetreo de nuestra ciudad. Por 'desgracia' toca volver a la rutina. Y da lo mismo que sea en tu ciudad natal o a tres mil kilómetros de ella. El mal de nuestra raza siempre vuelve y hay que afrontarlo con ganas e ilusión, que gracias a todos vosotros está por las nubes.

Ahora toca volver a caminar de nuevo, seguir lo que habíamos empezado el año pasado y mirar nuevas rutas de vuelo para llegar a la meta final en septiembre. Sé que se hará un poquito más duro estos meses por eso de estar alejado de los nuestros físicamente, pero no me cansaré de decir que gracias a las nuevas tecnologías no tenemos que llamar al señor cartero para que lleve en diligencia nuestras cartas. Así que ya sabéis la coletilla, click y llamar.

También me gustaría escribir sobre los viajes, ese calvario que hay que hacer como pasajero si se desea ver un poco de mundo, hasta que no inventen algo similar a los teletransportes que se ven en las pelis de ficción.

Precisamente el otro día lo comentaba con mi madre dando un paseo en el tranvía de Zaragoza, y es que es un auténtico palo todos los pasos que tienes que llevar a cabo, sobretodo si hablamos del avión, el medio más fiable de todos, pero que toca a base de bien la moral del que decide cogerlo para llegar a su destino.

Primero la maleta. Pensar y recopilar todo lo que tienes que llevarte, más meterlo en la maleta y que además sea el peso que te han impuesto es una auténtica pesadilla. Prácticamente nos obligan a ser maestros en el Tetris, ser expertos en aduanas y a su vez perfecta mulas de carga que desembolsan dinero casi por respirar. Es cierto que hay compañías y compañías, y quizás mi queja vaya más dirigida a cierta compañía amarilla de Irlanda que a otras. Vale que gracias a la misma permita que miles de millones de pasajeros al año puedan volar económicamente y más rápido que el tren (para mi el mejor transporte de todos) alrededor del globo. Pero sus imposiciones casi de ganado en algunos casos son nefastas. No sé si será por impositivo legal o porque su dueño directamente quiere sacar cuartos allá donde pises, pero deberían seguir mirando el mejorar ciertas cosas como el peso exacto de la maleta, los kilos, la propaganda en vuelo y etc etc... Cierto es que con este nuevo año han mejorado mucho algunas de estas cosas, pero sigue habiendo ese resquemor hacia la compañía , un amor/odio entre el usuario y ella, que se tienen que soportar por beneficio mutuo aunque no les haga ni puñetera gracia. Aun con todo y como ya he dicho demos gracias de que existan las low cost, porque en vez de sablarnos 300 euros podemos hacerlo por una décima parte de ese mismo precio.

Luego está la normativa de vuelo... El otro show que empeoró desde el fatídico 11S y que como lo anterior tiene su lógica y no. Veo razonable que por motivos de seguridad tengas que pasar arcos de seguridad, te medio despeloten y hasta te abran la maleta para ver si llevas un artefacto que puede afectar a la vida de muchas personas. Pero luego está el tema de los líquidos, la comida y otras cosas similares que parece que seas el terrorista que no han conseguido pillar en el control con 200 kilos de C4. No veo lógico que lleves una botella de agua cerrada y recién comprada en el aeropuerto y te la hagan tirar a la basura, simplemente por el echo de que después tienes unas cuantas tiendas que te venden lo mismo a precio de oro. Lo mismo pasa con la comida.

A su vez esta el tema de dispositivos electrónicos, móviles y etc... Vamos a ver, te tiran una botella de simple agua por motivos de seguridad y puedes pasar un portatil, un móvil y un tablet con baterías incluidas cada uno de ellos, cuando hemos visto todos noticias de que pueden llegar a explotar en ciertas circunstancias o incluso hace poco salio el tema de que unos expertos en informática pudieron entrar al sistema del avión de forma sencilla y rápida desde cabina cuando les permitieron usar su ordenador (tal y como esta y haciendo yo en estos momentos escribiendo esta entrada desde mi tablet). Son cosas que por favor, si alguno sabe las respuesta de porque es así me la diga, porque mi ignorancia no le cabe en la cabeza que sea por motivos de seguridad...

También está el tema de embarque, acomodación en el avión, bajada del mismo y de vuelta a coger las maletas facturadas. Casi se pierde más tiempo en estos casos que en el propio vuelo. Y no digamos ya si vienen problemas técnicos, que eso es un despiporre total... Si alguna vez has querido sentirte como un auténtica oveja o una res cuando va al matadero, este es tu sitio, te lo recomiendo.

No obstante no todo el malo en los vuelos y viajes. Partiendo de la base que vas a un sitio que quieres ver y que vas a disfrutar (a no ser que sea por motivos laborales), también tienes millones de anécdotas que ver y vivir. Hablar en otros idiomas, charlar con los asistentes de vuelo y con los propios pasajeros, hacer de tertuliana de prensa rosa en la espera del aeropuerto, ver las cosas que hacen los otros pasajeros, cosas que te pasan a ti graciosas (siempre y cuando olvides el estrés que ya he comentado antes), esa sensación agridulce del despegue y el aterrizaje, llegar a los hoteles y disfrutar de ellos (con los souvenirs que los españoles pillamos siempre de ellos jajaja), sobrevolar las nubes o ver el paisaje que sobrevuelas/recorres, son cosas que a pesar de todo mola vivirlas... Como todo en esta vida, tienes una de cal y otra de arena, y los viajes no son una excepción.

Estos próximos meses poco mundo veremos, el deber llama, pero para marzo hay planes de visitar o bien más tierra italiana, o bien algún destino directo desde nuestro aeropuerto dentro de Europa. No obstante el recuerdo de los viajes siempre permanece en la mente y en el corazón, vital en estos días en el que la rutina toma protagonismo.

Cómo siempre, seguimos el camino de baldosas. Quizás estos meses Sean más rutinarios que el resto, pero alguna cosa escribiremos por aquí. Eso seguro.