sábado, 26 de octubre de 2013

Ottobre: Primo mes

Madre mía como pasa el tiempo, un mesecico que hace ya que dejamos nuestras tierras aragonesas...para venir a las "antiguas colonias". La verdad es que ha habido semanas de mucho estrés, nervios por los interminables papeles que hemos tenido que hacer, pero la verdad es que no hay dinero que valga, para pagar la experiencia que personalmente estoy viviendo aquí. 
Ahora si puedo decir que soy ciudadana del mundo, que a veces da miedo pensarlo pero que al estar en contacto con gente de tantas nacionalidades diferentes, en el fondo te das cuenta de que toda la gente de nuestra generación sea de donde sea tiene las mismas preocupaciones, miedos...y que no hay tanta diferencia entre unos y otros. Si es verdad que cada vez, que escucho hablar a la gente de mi tierra que esta por aquí, me hace sentirme como en casa y te alegra el dia porque encima presumes de "acento maño"!.

Y es que en Calabria ni todo es bueno, ni todo es malo...aquí las cosas van "piano, piano", o te adaptas o revientas...así de simple y de sencillo. Pero dentro de ese sistema que tienen creado y organizado, encuentras gente "autóctona" con "il naso tipico italiano", o con una sonrisa, o un simple gesto que aunque no hablen tu idioma se hacen entender y realmente son esa gente la que te enseña como es esta tierra, e intenta que te quites todas esas ideas preconcebidas que la gente cada vez que oye "Calabria" asocia.


Con respecto a la universidad de destino, no voy a negar que al principio impresiona....y tampoco negare que entrar en una clase en donde el 85% de las personas sólo hablan italiano, y que te ven como un "ratón de laboratorio" es raro... pero en realidad todo forma parte de ese proceso de adaptación que a cualquier persona que deja su casa para ir a otro país, le sucede...o por lo menos así lo veo yo.
Para que veáis como es la universidad, yo si os pongo fotos...

 
Puerta principal de la universidad.


Esta es justo en la mitad de la universidad....

Otra de las cosas que más me gusta es la sensación de aprender cosas nuevas cada día, y sobretodo esa sensación que tengo de no dar importancia a cosas que realmente y en otras circunstancias me hubieran echo soltar más de un "Rediós", y que aquí no sé porqué no lo he echo, así que igual estoy empezando a "crecer" de otra manera. Y eso que he vivido mi primer cumpleaños fuera de casa, con muchas sorpresas agradables, que hacen valorar tanto lo nuevo como lo que siempre ha estado ahí formando parte de tu vida.

Por lo demás, tanto Adrián como yo estamos bien, toco madera de que no me ha dado fuerte la alergia...y lo mejor de todo es que a estas alturas no hace un frío extremo!!, así que mamá ya puedes estar tranquila...que es imposible echarte en falta porque básicamente de 7 días que tiene la semana 5 hablo contigo de una forma u otra..aunque ese "genio oscense" hay veces que si se echa de menos.

De momento, nuestro caminico sigue curvilíneo...con subidas y bajadas diarias de colinas, y vamos a por el segundo mes!! Y este llega con visitas incluidas!!.

jueves, 24 de octubre de 2013

Paso a paso ya un mes aquí

Quiero dedicar este post en la memoria de mi tía Mari, que nos dejó recientemente, y mandar muchísimos ánimos a mis dos primos y a toda mi familia del sur, que lo estará pasando mal estos días.

Es increíble como se nos pasa el tiempo en nuestras vidas. Casi tan rápido como dejar caer agua entre los dedos de las manos. Y es que apenas nos hemos instalado cuando hoy ya hace un mes que hemos llegado por estas tierras calabresas. Un mes que ha pasado como un suspiro, que hemos vivido ya emociones intensas de un extremo a otro, y que cada día aprendemos algo nuevo a cada segundo que pasa.

Haciendo recapitulación de todo un poco, como ya sabéis los inicios fueron tirando a duros pero poco a poco nos hemos ido reponiendo del susto y adaptándonos al medio cual camaleón en la selva (porque si, Cosenza es una especie de selva en crecimiento jajaja). Poco a poco vamos retomando el ritmo normal de nuestra vida que ya teníamos en España, pero sumándole el extra de queso del idioma y de que aquí las universidad funciona diferente en todos sus ámbitos, pero se le va cogiendo amor como el picante del wasabi en el sushi. Y enlazando con el picante, aquí la comida tradicional parece estar realizada por Lucifer versión mexicana. Todo pica una barbaridad y sobretodo gustan los sabores fuertes. A su vez con esto último, no se si será apreciación o paranoia mía, las frutas, carnes y verduras tienen un sabor mucho más intenso, quizás por encontrarnos entre tierras volcánicas, pero vete tu a saber.

Como decía, el ritmo se va engranando poco a poco, las cosas se ven de distinta forma, y cada vez se atenúa más el echo de que estamos a casi 3000 kms de casa. Estas últimas dos semanas mis sensaciones estaban más cercanas a como me encuentro al ir de "passeggiata" por el Pirineo o por otra ciudad que no es Zaragoza, que de encontrarme en el extranjero. También quizás porque cada día me cuesta menos hacer el cambio de idioma y "sento meglio il italiano ma non lo so". O quizás porque voy conociendo más el terreno y todo lo que me rodeo. Vamos lo que es familiarizándome con todo.

A todo esto, este fin de semana que viene iremos por primera vez (si el tiempo acompaña) a la playa, a ver el mar, que llevamos unos cuantos sin verlo, y el olor a pescado con sal llama jajaja. Como siempre, colocaremos fotos por Facebook para que veáis lo que nosotros vemos. Por mi parte, a no ser que sea algo muy especial, prefiero reservar el blog solo a la letra, ya que pienso que con ella se establece mejor las sensaciones y los pensamientos, y las fotos aunque ayudan, siempre te distraen del hilo conductor de la historia que te están contando.

Respecto de las clases que decir. Nos sentimos muy arropados por la comunidad italiana, nos ayudan en nuestras dudas tanto compañeros como profesores y en algunos casos hasta somos el centro de atención por ser "los bichos raros erasmus españoles de humanidades" que han llegado a sus clases, que por lo que nos cuentan, no es lo común, ya que la mayoría de la gente extranjera se mueve por ingenierías, políticas o economías. "Semos diferentes" dicen por nuestras tierras aragonesas jajaja. Por otro lado el sistema de evaluación aquí funciona diferente, no recuerdo si lo comenté ya. Aquí se dan también las clases magistrales de profesor soltando la chapa, pero existe la ventaja de que todos, TODOS los profesores se rigen vía un libro o manual que has de estudiar para el examen si o si. Así que volvemos al cole con el Corte Inglés y tenemos que resumir unos cuantos libros para el examen, que por cierto se compone de escrito y de una prueba oral. Miedo me da la segunda, a pesar de que todos sabéis que hablo por los codos, pero esto es diferente. Veremos que tal la prueba de fuego en febrero.

Sobre la vida de soltero/estudiante/no esta mamá para hacerte nada, la verdad es que de momento se lleva bien. Quizás no lo notamos tan acusado porque al estar los dos juntos nos repartimos la tarea y nos sincronizamos bastante bien. Pero vamos, mamá tu que me lees, de momento, SIGO VIVO jajaja No os preocupéis progenitores que comemos bien y todas esas cosas. Tranquilos que esto no es Inglaterra gracias a Dios, y quitando el problema de que apenas existen sitios donde venden pescado fresco (la mayoría viene ya congelado), por lo demás se come y se vive igual que en España, tanto en precios como en calidad (bueno quitando las cosas extra-picantes que son propias de la Calabria, pero eso son tradición de aquí, como nuestras borrajas aragonesas).

Por cierto, mamá, ¡¡¡¡MUCHAS FELICIDADES!!!! Es extraño el no estar medio zombie por la mañana y felicitarte el día de tu cumpleaños. No recuerdo ningún otro año que haya pasado lo mismo, pero bueno este es un año especial. Ya sabes que en diciembre me tienes por ahí y lo celebraremos sin dudarlo. Y no te preocupes que te daré una llamadita vía online para vernos, así que es como si estuviera allí. Además seguro que Hugo te felicita con sus ojazos y también el resto de pequeñ@s. Intenta pasarlo bien, sin preocupaciones y sobretodo sin nostalgia mía, que estoy bien, así como Diana, y que aunque le digas que no os echo en falta no es así, todos los días os recuerdo. Tengo la foto que me regalasteis todos encima de la mesilla de noche y la veo nada más abrir los ojos, así como nada más que enciendo el ordenador para hacer cualquier cosa, os tengo puestos para veros.

Poco más que contaros, nosotros seguimos nuestra travesía por el camino de baldosas amarillas. Seguiremos informando por la red de redes. Ciao a tutti!


domingo, 6 de octubre de 2013

Siamo qui!

Antes que nada mis pedir de parte de Diana y mía nuestras sinceras disculpas por no haber escrito nada más llegar en el blog, pero si seguís leyendo, comprenderéis el porqué.

La semana anterior, la de llegada, no fue fácil, nada fácil para ninguno de los dos. Primero por esa mezcla jodidamente extraña entre euforia y ganas con nostalgia, incertidumbre, y por mi parte, no miedo sino mas bien respeto ante lo que nos íbamos a encontrar. Creo que todos hemos experimentado ese sentimiento de morriña hacia los nuestros y hacia la tierra cuando nos hemos alejado de ellos y sabemos que en una temporada larga no se va a retornar. Creo que todos hemos sentido respeto ante una situación que no sabemos si podremos manejar o que simplemente te tienes que ver improvisando porque no sabes que va a venir.

Con estas dos mezclas inicia nuestro viaje a Oz. Un comienzo con una grata visita a la muy bella y más que recomendable de ver Bérgamo. Una ciudad que mezcla su poso histórico medieval en su casco antiguo de la città alta con la actualidad del siglo XX de la città nuova. Sin duda, un destino que repetiremos en nuestra travesía, ya que gracias a Ryanair y sus horarios, nos obliga a visitarla un día cada vez que regresemos a la patria o aquí a Italia del Sur. Y cosa que me alegro, porque hay muchísimo de ver.

Al día siguiente de camino al Sur, al aeropuerto de Lamezia-Terme como os comenté que había que hacer en otro post. Recogida con un taxista muy enrollado contratado a través de la web suntransfers (y pongo la publicidad porque el servicio y el precio son impecables y os lo recomiendo para vuestros desplazamientos de los aeropuertos) y primer contacto con la mentalidad del sur italiano. Nada que ver con la gente del norte europeizada, más a lo loco como nosotros los españoles y sobretodo más cordial a la hora de hablar.

Llegamos después de una horita en taxi a la universidad y comienza el periplo de las maletas. Si nos seguís vía Facebook/Instagram podréis ver imágenes sobre como es todo esto. En pleno círculo montañoso, rodeado del color verde y de un Sol abrasador cuando le da por salir. Ya nos estamos preparando mentalmente para el invierno, que es justamente lo contrario por lo que nos han comentado, pero creo que será menos duro de lo que nos lo pintan, ya que somos gente del norte.

Como decía periplo maletil al canto: subir cinco maletas de 15/20 kgs por un repecho bastante majo para ir a la recepción residencial. Hasta ahí todo correcto. Recibimiento cordial de la asociación de erasmus de aquí y repartición de las casas. Y justo en ese momento comienza la agonía semanal. Sabíamos de antemano que tal y como estaban puestas las normativas iba a ser imposible estar juntos en la misma habitación. Habíamos insistido bastantes veces que, como mínimo nos colocasen lo más cerca posible ya que compartíamos gastos, lavadoras y como no, asignaturas y horarios en la carrera. Pero no amigo, eso no era tampoco posible.

Tras llevar a Diana a su casa y ver que estaba todo correcto (con kit de mantas y sabanas incluido además de las maletas), en una casa medianamente decente, limpia y con unas italianas que son un amor de personas y que nos apoyan y ayudan en todo momento, me tocó el turno. Y vaya turno...

Antes que nada quiero recordar a mis familiares y gente que nos aprecia que lo que vais a leer a continuación ya ha pasado y no estamos en estas circunstancias. Por suerte del destino ahora estamos en un lugar muchisimo mejor como leeréis mas adelante. Lo digo por mamás, papas, hermanas y primos que leeis esto para que no os asustéis.

Muy cerca de las oficinas centrales de la universidad, de los autobuses que llevan a todos los sitios (cuando les da la gana venir, porque esto son como autobuses de pueblo, estas a una hora y te aparecen media hora mas tarde, nada que ver con mi odiada/querida Tuzsa que por lo menos llega puntual), de la bajada a Quattromiglia (el pueblo/barrio más cercano de por aquí), del puente de la Universidad (la columna vertebral de toda la uni que se tarda como 45 minutos en ir de punta a punta)... pero a 25 minutos de donde estaba Diana, en un lugar sacado de las mejores películas de serie B y con unos inquilinos que aunque buena gente, más guarros que Falete sin ducharse tras hacer spining en una hora. 

Nada más desembarcar las maletas del coche italiano (le machine sono qui la estensione del corpo) un grupo de españolas y mi compañero de piso me recibieron. "Mis niñas del sur" entre ellas me acompañaron al "piso" donde debía dormir o intentarlo. Y el malasio y el chino (Lucke era su nombre) también. La "casa" un desastre y entendí después el porque. Ellos llevaban tres años estudiando aquí, la casa había sido tomada por ellos, pero todo lo que tenían de simpáticos (que por cierto hablaban un más que fluido italiano) lo tenían de guarros. Las duchas despostilladas, moho por todos los sitios, el suelo se pegaba literalmente a las zapatillas, bichos por todos los lados, el fogón podía dar de comer a una familia entera de todo lo que tenía pegado y sobretodo, no había seguridad por ningún lado. La puerta de la calle con apenas un empujón se podía abrir y las habitaciones a compartir, no tenían un cerrojo para poder guardar tus cosas. Lo más divertido es cuando los inquilinos asiáticos te dicen que hay gente del exterior que tiene copias de las llaves y entran cuando quieren. Todo genial y maravilloso... Por mi parte un gran tirón de orejas a la universidad y a toda el organigrama que lleva el centro residencial. Cuesta muy muy poco colocar cerraduras de bombín especial, y sobretodo, cuesta muy poco revisar antes de que se vaya la gente los sitios donde han estado y hacer pagar lo que han dejado mal. Es muy triste encontrarse cosas así cuando vas con toda la ilusión y sobretodo, dejas una imagen jodidamente pobre tanto de tu universidad como de tu organización. Pero vamos visto lo visto, creo que a día de hoy pasan absolutamente de todo. Es parte de la cultura del "piano, piano" (despacio, despacio) que se aplica aquí en el sur para ABSOLUTAMENTE TODO. Luego se quejan de que si el sur está estigmatizado. No me extraña haciendo estas...

Durante el resto de semana nos movimos entre hacer papeles burocráticos de rigor (odioso y asqueroso invento del hombre, como te odio por dios), darnos pateadas día si y día también en busca de un piso decente en donde vivir, ya que en el centro residencial se limpiaban las manos de todo y hacían caso omiso de las peticiones de cambio que reclamabamos hacer. Pero bueno si que es verdad que gracias al nivel de italiano que llevo te tratan de otra forma. A los que se expresaban en castellano o en inglés los despachaban más rápido que al resto que sabíamos un poco del idioma. Cosa del carácter que tenemos algunos países, que o nos hablan en nuestro idioma o los miramos con mala cara y los atendemos con desgana. Supongo que con millones de años esto cambiará.

Mientras, furtivamente (aunque luego cada uno hacía lo que le salía porque no había control alguno de quien sale o entra de las habitaciones/residencias) estuve durmiendo en el mismo cuarto de Diana, mientras encontrábamos nuestro lugar para vivir. Tras una semana peleando entre una cosa y otra, encontramos una buhardilla de lo mas mona para los dos, que reservamos de palabra, pero como todo, las palabras muchas veces se las lleva el viento y la casera nos jodió a base de bien, ya que pretendía que esperásemos un mes más hasta que encontrase inquilinos para el piso de abajo de la mansarda, que estos compartían gastos entre ambos (de luz, agua y gas) porque tenían los mismos contadores. 

En mis condiciones no podía esperar ni un día más, ya que mi piso asignado era inviable para vivir (creedme, es que ni todo el Ajax del mundo ni todas las ferreterías podían arreglar eso) y el cuarto de Diana estaba expuesto a ocuparse por su inquilina legal. Así que el 27 volvimos a la búsqueda y captura de un nuevo lugar. Con la moral ya bastante baja por toda la dejadez en general que nos rodeaba y sobretodo, por el choque cultural que supone pasar de tener algo medianamente reglado y organizado a un "caos" organizado pero a la medida de unos pocos, por fin encontramos nuestro hueco gracias a una inmobiliaria, que nos vieron tan desesperados, cansados y tristes, que la propia jefa del negocio nos ofreció una casa que tenía propia para alquiler fuera de la inmobiliaria, lugar en el que nos encontramos.

Es un piso parcialmente soterrado, a lo Bolson Cerrado, muy cuco, pequeño y sobretodo rodeado de una paz bestial, ya que se encuentra arriba de la sierra de la universidad, en el pueblo de Arcavacata di Rende, que está a menos de diez minutos andando hasta ella. Completamente equipado en una zona residencial nueva rodeados por familias con niños y estudiantes italianos, y con unas vistas como habréis visto bastante decentes. La única pega es la rampa de casi 30º de inclinación para entrar al complejo que debemos subir y bajar todos los días, pero que es un mero ejercicio de un par de minutos que además de hacernos mover la sangre, aporta un extra de cierta seguridad. Solo espero que las nieves no dificulten mucho la tarea de escalarla. Por lo demás todo perfecto, es justo lo que necesitábamos y cumple su función. Hemos tenido que invertir un poco en el ajuar de la casa (sabanas, cacerolas y todo eso) pero con ello podemos decir que es más nuestro así.

Con respecto a la universidad y a la vida en general de la zona, en todo se aplica lo que ya he comentado del "piano, piano". Las cosas burocráticas tardan como cuatro días en solucionarse, el transporte urbano y el privado fluctúan como un banco de sardinas en el mar pero sin orden alguno (aqui no existen semáforos apenas), y las gentes en general son apacibles, cercanas pero muy tranquilas en hacer todo. En parte también estaba agobiado por eso, porque soy una persona que me gusta tener un cierto orden de las cosas y si debo hacer algo lo hago cuando lo necesito al momento, además de sumarle el echo de que soy bastante puntual y calculo mucho los tiempos, pero aquí es justamente lo contrario. Sin horarios mas que para las clases y de apertura y cierre de comercios, y has de esperar por absolutamente todo. 

Estos días que he estado más relajado me he dado cuenta que con esta ya son dos veces que la vida me dice que las cosas me las tome con más calma y disfrutar del momento. Que las cosas no se van hacer porque mi voluntad quiera y que por mucho que me ofusque, todo se soluciona cuando quiere el destino o que se yo como se llame. La primera vez de esto fue como sabéis en mi revelador Camino de Santiago. Creo que en parte es un giro de perspectiva que debo de realizar para estar más en paz conmigo y sobretodo ver las cosas desde otro punto de vista más sosegado y "sabio" de alguna forma.

Del resto de cosas no se que más puedo contar, llevo casi una hora escribiendo y poco a poco los pensamientos se van entrecruzándose más y más. Mi sensación en general de todo esto, una vez ya calmado en mi micro zona de seguridad italiana, es que mola bastante la experiencia. La gente española nos hemos estado apoyando para estos primeros momentos y ya hemos tomado amistades con algunos italianos autóctonos de aquí que son como he dicho gente que merece la pena tener a tu lado. 

Vivir como soltero con tu pareja es genial. Te apoyas mutuamente en los momentos jodidos, pero también te diviertes y vives experiencias que de otra forma sería completamente distinto. Poco a poco voy aprendiendo más cosas de "maruja de la casa" y en cuestiones culinarias de momento no he matado a Diana.

Con respecto a la zona es chulisima. Nos recuerda mucho a la zona de Benasque y del Pirineo, pero saber que tenemos la playa a solo 30 minutos en tren es una pasada. La universidad, quitando sus problemas residenciales, es abrumadora. En mi vida había visto unas equipaciones iguales. Si es verdad que cuando vas entre pasillos notas que ya tiene sus añitos (es de los años 70 aproximadamente) y que hay cosas que mejorar o renovar. Pero creedme, mantener esto como el primer día es una obra herculana o practicamente imposible. Recuerdo que somos 35000 estudiantes para todas las carreras mas toda la gente del exterior que fluctúa por aquí. Como digo abrumador. 

En cuanto a las clases, de momento ningún problema. Esta semana ha sido ya para centrarnos, cosas que me hubiera gustado hacer la anterior, pero no puedo ser por los motivos que os dije. Las clases en italiano al principio suenan y tienes una sensación extraña pero conforme vas pillando rodaje la cosa cambia. Son un poco diferentes a lo que estamos acostumbrados en Zaragoza (en cuanto a materia y forma de ver las clases), pero básicamente se reduce a tomar apuntes, estudiar y defender el exámen. A ver como es eso de hablar un exámen que tiene pinta de ser raro al principio.

Sobre fiestas, salidas y demás genial. Hicimos una fiesta de llegada con Erasmus de todas partes de Europa, hemos ido a visitar un poco de Cosenza ya que la città vecchia por cuestiones de lluvias hoy no hemos podido ir, y el otro día nos llevaron al festival del vino en Donnici, un pueblecito medieval de montaña muy mono y acogedor que todos los años hacen esto para dar a conocer sus productos vinícolas (también tenéis fotos por Facebook). Tenemos pensado ir a Paola, el pueblo que está a media hora con mar, y en noviembre visitaremos Napoles, por cuestiones burocráticas también y hacer algo de turismo.

Hoy puedo decir que ya me siento mucho más a gusto aquí. Los comienzos duros siempre reportan después una calma y un estar diferente en el sitio donde estás. Jamás en mi vida hubiera dado ni un duro por la frase "Se llora cuando vas a la Calabria y también cuando te vas de ella". Y que razón tiene. Creo que esta vivencia lo vale y con creces, por muy duro que sea el inicio siempre hay algo que te hace pensar y decirte "tira para adelante, que lo que viene después es algo único en la vida". Ya han sido varias veces en la vida que me lo han demostrado... Y este camino a Oz tiene pinta de corroborarlo una vez más.

Espero ya con esta estabilidad y calma poder ir actualizando con más frecuencia este periplo.